El Ayuntamiento prohíbe nuevos bares en siete zonas de la ciudad

  • El Consistorio alcalareño suspenderá la concesión de licencias de apertura de locales durante el periodo de un año por saturación de ruidos en esas áreas

El Ayuntamiento de Alcalá de Guadaíra, presidido por el socialista Antonio Gutiérrez Limones, considera que en este municipio sevillano existen varias zonas saturadas por acumulación de ruidos y por ello suspenderá, durante el periodo de un año, el otorgamiento de licencias de instalación y apertura de locales.

Según se publicó el pasado lunes en el Boletín Oficial de la Provincia de Sevilla (BOP), son siete las zonas declaradas como saturadas en el municipio: la conocida como El Paraíso, que está situada en el centro de la localidad y concentra varios locales de copas; la zona Plaza de Don Paulino; la Avenida Santa Lucía, desde su confluencia con Méndez Núñez hasta su unión con la calle De la Taurina; la Avenida de la Constitución, en el tramo que transcurre desde su convergencia con Silos hasta su confluencia con la calle Pablo Picasso; toda la Avenida Escultora La Roldana; Rafael Beca, desde la Avenida Antonio Mairena hasta su confluencia con la calle Asturias; y la calle Gravina, concretamente entre Rafael Beca y la calle Manuel Mejías Moreno Roque.

En cuanto a las actividades que no podrán instalarse en tales zonas, por ser consideradas por el Consistorio como generadoras de la saturación por acumulación de ruidos, el Ayuntamiento las agrupa en cinco bloques. Así, no habrá licencias de apertura, durante un año, para establecimientos recreativos (salones de juegos, salones recreativos y boleras); locales de hostelería, en concreto para cafeterías, bares, tablaos flamencos, pubs, pizzerías y hamburgueserías; establecimientos denominados de esparcimiento, concepto bajo el que se agrupa a las salas de fiesta, discotecas, salones de celebraciones y nuevamente a los tablaos flamencos; locales, públicos o privados, en los que se expendan bebidas o alimentos que puedan ser consumidos fuera del establecimiento; y licorerías, entendiéndose como tales aquellos locales comerciales en los que se vendan bebidas alcohólicas embotelladas (sin consumo interior) y que éstas representen el 70 por ciento del total de productos comercializados.

El Ayuntamiento aclara, asimismo, que en todo el casco urbano quedará suspendida la concesión de licencias a bares con música que contemplen una superficie construida superior a los 200 metros cuadrados y a discotecas, en este último caso independientemente de la superficie.

Finalmente, en el Boletín Oficial de la Provincia se publica que el gobierno local determina que en las zonas saturadas de ruidos quedarán sin efecto, y por tanto caducadas, las licencias de apertura de las actividades mencionadas si los locales para los que fueron solicitadas han permanecido cerrados al menos durante seis meses. Y advierte a los establecimientos ya abiertos que perseguirá la venta de bebidas o alimentos fuera del recinto autorizado, con sanciones que pueden llegar a la suspensión cautelar del negocio durante un plazo que nunca podrá ser superior a los tres meses.

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