Badolatosa

Parte del pueblo continúa todavía anegado por los atascos de cañerías

  • Los esfuerzos se centran en canalizar las aguas fecales para evitar problemas de salud pública.

Los operarios que trabajan en Badolatosa para intentar que el pueblo recupere la normalidad, tras permanecer anegado en parte durante más de una semana por los desembalses del pantano de Iznájar al río Genil, centraron ayer sus esfuerzos en desatascar las cañerías que siguen atoradas. Ello está afectando a las aguas fecales y provocando problemas de mal olor en el municipio. Aunque el alcalde, Antonio Manuel González, aseguró que de momento no hay problemas de salud pública, explicó que la situación les "preocupa".

Según el edil, es ese problema de las cañerías lo que ha impedido que, pese a que el viernes el agua desembalsada del pantano cordobés ya se redujo a 100 ó 101 metros cúbicos por segundo, un tramo de la calle Pablo Iglesias permanezca con la lámina de unos cinco centímetros de agua, que afecta a cuatro o cinco casas. Los esfuerzos se centraron ayer en desatascar esas tuberías y en que las aguas fecales puedan volver a la depuradora. También en retirar el lodo y el cieno que después de 17 días de riada se ha acumulado en calles y viviendas.

De momento, no hay una estimación de los daños que la inundación ha podido causar y se confía en que, en los próximos días, los técnicos puedan aportar alguna información al respecto y descartar o no posibles daños estructurales en algunas de las cerca de 40 casas que se han visto afectadas. En algunas, el agua ha alcanzado el metro y medio de altura durante días. En concreto, la crecida en el río Genil hizo que el agua comenzara a entrar en las zonas más bajas del pueblo el viernes 15 de marzo y, sobre todo, el miércoles 20, cuando la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG) aumentó el volumen de agua desembalsada del pantano, que estaba casi al cien por cien de su capacidad debido a las fuertes lluvias.

Según el alcalde, la grave inundación se ha debido a que el cauce del Genil no se limpió tras las últimas riadas y tiene la mitad de capacidad a su paso por el municipio que hace una década. Precisamente hoy está previsto que técnicos de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG) visiten Badolatosa para comenzar a analizar una posible solución que evite que la riada vuelva a repetirse. La CHG anunció que hará un estudio sobre las zonas de ribera del Genil que se han visto ahora más afectadas por los desembalses o que tienen menos protección, como Badolatosa, además de la pedanía astigitana de Isla del Vicario. También acudirá hoy a Badolatosa la subdelegada del Gobierno en Sevilla, Felisa Panadero.

Según informó la Subdelegación en un comunicado, ya se ha abierto el plazo para que los afectados presenten las solicitudes de ayuda económica por lo ocurrido, dentro de la partida que reserva el Estado para "situaciones de naturaleza catastrófica" y destinada familias "que carezcan de recursos necesarios".

Los expedientes serán tramitados por la Unidad de Protección Civil en Sevilla. El jefe de esta unidad acompañará hoy a Panadero en su visita al pueblo.

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