Juan Antonio Zambrano, alcalde de Marchena

"Hay que adelgazar el Estado para salvar los ayuntamientos"

  • El edil socialista reclama una reforma constitucional que aborde la supresión del Senado y la reducción de diputados para financiar los servicios que prestan los municipios.

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Juan Antonio Zambrano recuperó en mayo la Alcaldía de Marchena para el PSOE tras cuatro años de gobierno del PA y el PP. Es su segunda etapa en el cargo, que también ocupó de 2006 a 2009. "Es el momento más difícil de la Democracia para ser alcalde, en la Transición no había medios, pero sí confianza en el futuro", dice, y sin la contención de otros compañeros del PSOE y el PP reclama reformas estructurales que salven los ayuntamientos. Lanza un SOS: "Se ha llegado a un punto en el que no podemos seguir adelante, en los despachos no se es consciente de la realidad". Su testimonio cobra peso en tanto que este economista de 50 años ha sido director del área de Hacienda de la Diputación y de Turismo de la Provincia.

-¿Cómo está viviendo esta nueva etapa al frente de la Alcaldía?

-Los municipios no podemos más, necesitamos una solución al margen de ideologías que ningún partido ha afrontado. Hay que reformar la Constitución para adelgazar el Estado, ver si el Senado es necesario, yo creo que no; que el Congreso tenga menos diputados y estudiar el papel de la Diputación en municipios menores de 20.000 habitantes. Los ayuntamientos tenemos un problema enorme, prácticamente todos estamos en quiebra.

-Han debido ser meses muy duros para tener esas ideas tan críticas hacia administraciones que ha gobernado y gobierna su partido.

-Lo tengo muy claro: estamos en el límite. No puedo estar haciendo continuas visitas pastorales para pagar la nómina, a lo que se está reduciendo la labor del alcalde. La prensa parece un concurso de nóminas impagadas. Eso daña a la democracia. La Participación en los Ingresos del Estado de los municipios debe crecer según los servicios que damos. Tenemos graves problemas de tesorería porque financiamos programas de otras administraciones y no puedo decir a un trabajador que le pago en diciembre cuando me llega el dinero. Necesitamos más flexibilidad en los pagos a Hacienda y a la Seguridad Social. He llegado con 1,5 millones de deuda a la Seguridad Social y sin flexibilidad no podré afrontarlo. También en los préstamos bancarios. Desde la Diputación nos han adelantado ayudas para nóminas, pero se deberían condonar.

-¿En qué foros ha planteado estas propuestas? Las reformas van en la dirección contraria. La Constitución se cambió pero para impedir del todo el déficit municipal.

-Lo planteo en todos los foros. La situación exige una reforma de la Constitución en profundidad, lo que se ha hecho es para controlar más a los ayuntamientos cuando el gran problema del déficit son las comunidades autónomas.

-La respuesta a los ayuntamientos está siendo sólo una: austeridad.

-No se puede hacer todo con austeridad, se necesitan inversiones públicas. En Marchena se han reducido móviles y productos de limpieza y nos hemos quedado con una tarjeta de combustible. Sólo está liberado el alcalde con el sueldo de profesor. Se han bajado al mínimo gastos políticos, las ayudas sociales del convenio colectivo y la productividad de la plantilla, que está ajustada, aunque vamos a amortizar algunas plazas. Para Navidad, se ha iluminado sólo el Ayuntamiento y hemos repartido 12 carrozas entre asociaciones para que las saquen ellas, nos quedamos sólo con las de los Reyes Magos. Pero es insuficiente. La solución no está tampoco en subir impuestos. Las administraciones superiores no son conscientes de la presión social que tenemos.

-¿A qué se refiere?

-El perfil de los que acuden al alcalde a pedir ayuda ha cambiado. No es el grupo habitual. Son padres, personas que han perdido el empleo y las prestaciones o su casa por la crisis. Es necesaria la dación de la vivienda para saldar la hipoteca y hay que hacer un esfuerzo de solidaridad e imaginación. Yo lo he intentado con el programa Renacer y, junto a entidades bancarias y empresarios, contratamos a tiempo parcial un mes a algunas personas. Pero es urgente que la Junta articule un plan de empleo. Además, necesitamos dar respuesta a pequeños empresarios y autónomos. Mi punto de partida son 19,5 millones de deuda y tengo que hacer algo. Los préstamos del ICO para el pago a proveedores no pueden ser a tres o cuatro años, sino a 15, que den margen a los ayuntamientos. Y me preocupan las trabas que hemos creado a los empresarios. No puede ser que para un proyecto de interés social en suelo rústico que supone una inversión importante en mi pueblo se pueda perder un año en publicaciones en el BOP, alegaciones y trámites ante Obras Públicas o Medio Ambiente. Reclamo un protocolo para no ahuyentar las inversiones. Yo hago todo lo que está en mi mano, me convierto en comercial de cualquier proyecto empresarial que me llega. Lo más importante que puedo hacer en política es que se reduzca el número de parados en mi pueblo y la provincia no se dinamizará si no se dimaniza la pequeña empresa.

-Muchos censuran que los alcaldes pidan auxilio ahora, cuando ha habido también mala gestión.

-Muchas situaciones no las han generado los alcaldes. En el caso de Marchena, quiero mirar hacia adelante. Lo que he planteado a los grupos políticos es que la situación obliga a que hagamos una especie de Pactos de la Moncloa, dejando a un lado la ideología o la frustración por las elecciones.

-Ha censurado las trabas burocráticas. El anterior gobierno del PA y PP acusó a la Junta de haber intentando imponerlas con la ampliación de la protección del casco histórico como represalia política.

-Eso se solventó con el consejero Paulino Plata y recuperamos las competencias. No hay problema.

-¿Qué proyectos ha podido iniciar pese a la crisis?

-He peleado por que Marchena esté en el plan de arreglo de caminos rurales y en el plan OLA con la reforma del colegio Juan XXIII. Fomento va a invertir 657.000 euros en la primera fase de la restauración de las murallas y no renuncio a la travesía. Mi empeño está además en el tren de Cercanías, es de justicia. Pese la enorme movilidad en la comarca, un trabajador de Marchena paga un 27% más por ir a Sevilla que otro de Lebrija, aunque éste venga de más lejos.

-¿De verdad confían en que lo sacarán adelante en estos tiempos?

-Tenemos las vías. Las estaciones están arregladas. Pedimos un esfuerzo para los trenes. En enero pediré otra cita en Madrid en nombre de todos los alcaldes.

-¿Cómo les afectará la reprogramación de las obras del AVE ?

-Aunque se aplaza el enlace por Los Alcores con el aeropuerto y Santa Justa, la intención de poner en valor las vías construidas de Antequera a Marchena nos viene bien, porque el intercambiador estaría en Marchena y supondrá la electrificación de las vías hacia Utrera, lo que nos beneficiaría para el Cercanías.

-El PSOE ha mantenido diez puntos sobre el PP en las elecciones generales en Marchena. ¿Qué posición tiene sobre el debate sucesorio en su partido y sobre lo puede ocurrir en marzo en la Junta?

-Hay que hacer un análisis profundo de por qué nos ha ganado una fuerza que no había hecho propuestas concretas. La población estaba harta, ha habido una falta de conexión con la sociedad. Ahora debe haber una apertura en el PSOE, es bueno el aire fresco y con quien salga ir a una. Las elecciones de marzo son complicadas, se debería haber dado respuesta antes a temas como el desempleo, con un plan extraordinario para que el ciudadano perciba que nos preocupa la realidad de la calle.

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