La contaminación del Guadaíra cae a niveles del año 2004

  • Un informe de la CHG revela que la polución se ha reducido especialmente en este año, aunque el río "sigue muy mal"

El agua del río Guadaíra no termina de parecerse a lo que debe ser el agua de un río. Sus niveles de contaminación siguen estando por encima de lo permisible, a pesar de que las intervenciones de las administraciones en este 2007 han reducido considerablemente los episodios de vertidos incontrolados y han disparado el optimismo sobre la posibilidad de que el Guadaíra deje de ser próximamente el río más contaminado de Andalucía.

Un informe elaborado por la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir sobre la evolución de la calidad de las aguas del Guadaíra en el primer semestre de este año revela que muchos de los parámetros químicos que definen la calidad de las aguas del Guadaíra han mejorado ostensiblemente en los últimos meses, especialmente a partir de las últimas elecciones, cuando el Ayuntamiento de Morón de la Frontera -donde se ubican las empresas aceituneras que generan la mayor parte de la contaminación del río- intensificó el control de los vertidos al alcantarillado. En algunos casos, estos niveles se han reducido a los que existían en el año 2004, antes de los dos años siguientes en los que los vertidos se multiplicaron.

La CHG mantiene que ha detectado que existe "una clara disminución de la carga contaminante que recibe el río en cabecera" y atribuye esta circunstancia a "la eliminación de contaminación industrial, ya que son los parámetros afectados por estos vertidos los únicos que en este primer semestre están claramente por debajo de la media del año 2006".

No obstante, y a pesar de esta mejora, el informe tiene una conclusión alarmante en la que afirma que "no existe una mejoría significativa de la calidad de las aguas de la cuenca del río Guadaíra, aunque se aprecia una ligera tendencia positiva", según los datos extraídos de la red ICA, que mide la situación físicoquímica de los ríos de la cuenca. Esto supone, según se expone en el informe, que "las actuaciones realizadas en estos últimos años hasta el momento no tienen un reflejo claro en la calidad de las aguas".

El comisario de Aguas de la CHG, Javier Serrano, matizó que esta conclusión "quiere decir que el río todavía no está bien, sigue estando muy mal, pero que los niveles de contaminación han mejorado, en algunos casos bastante". El comisario puso como ejemplo el dato de que los niveles de oxígeno -esenciales para que exista vida- en el arroyo del Cuerno -afluente del Guadaíra- "han estado en el 65 por ciento de los casos por encima de lo necesario, mientras que antes estaba el cien por cien de las veces por debajo".

Por el contrario, advierte que la contaminación que recibe en la actualidad el río "procede de los vertidos de las poblaciones ribereñas", sobre todo de Morón de la Frontera -aún sin depuradora-, Arahal o El Viso.

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