La cuadratura del Triángulo

  • La biblioteca municipal de Montequinto desde 1994 es un antiguo piso piloto sobre terreno privado · Los residentes reclaman al Ayuntamiento su devolución

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Un piso piloto convertido en biblioteca pública. Techos bajos y una sala diáfana y reducida. Es primera hora de la tarde y media docena de jóvenes aprovecha para estudiar para los exámenes de febrero entre los anaqueles. Hay ejemplares de Las Benévolas, de Littell y de Vida y destino, de Grossman. "Sí, son las instalaciones provisionales, pero yo llevo aquí trabajando desde 1994 y no sé cuando nos iremos", dice un empleado. Es la biblioteca municipal de Montequinto, que ofrece su dosis de cultura a los 40.000 residentes en la zona en medio de la vorágine de ruido y polvo de las obras del Metro. Es la típica construcción de vivienda piloto, levantada a finales de los setenta bajo las torres de color rojo oscuro del sector Triángulo de la barriada nazarena.

La intercomunidad acredita que el suelo de la parcela pertenece a los vecinos del bloque Torres de Abril y esperan que vuelva a sus propietarios cuando el Ayuntamiento de Dos Hermanas construya la nueva biblioteca prevista en una parcela entre la avenida de los Pinos y la calle Venecia. "No tenemos inconveniente en que siga teniendo la misma función mientras no se haga la nueva", afirma Juan Macías, ingeniero y esposo de la presidenta de la intercomunidad de propietarios del Triángulo.

La historia de la biblioteca se remonta a 1979, cuando era alcalde el comunista Manuel Benítez Rufo. Entonces, según el relato de los propietarios, el Consistorio nazareno advirtió al constructor de los seis sectores del Triángulo que debería derribar los dos pisos piloto unidos una vez vendidos todos los inmuebles. A medidados de los 90, el Ayuntamiento llega a un acuerdo con una nueva constructora -el empresario que inició la urbanización quebró- y los propietarios para vallar la parcela y los viales, que pagaron la promotora y el Consistorio respectivamente. "En el registro de la propiedad se dice que los beneficios de los viales repercutirán en el Ayuntamiento, pero hoy no vela por su mantenimiento". A cambio, éste haría uso del piso piloto, que en los últimos años había servido a la parroquia como centro para ancianos. Según la intercomunidad no hay constancia escrita de aquel acuerdo. Y éstos advierten el Consistorio nazareno permitió la construcción en 1980 de la vivienda piloto sin licencia. "Sigue sin ser legalizada y nos preguntamos si habría que derribarla, aunque está inventariada como bien municipal", asegura la administradora, Lola Rodríguez. Por el momento, los residentes prefieren no entrar en conflicto con el Ayuntamiento pese a que ya han mantenido varios encuentros con el edil de Urbanismo, José Manuel Carrión, sin llegar a ningún acuerdo. La oposición del PP ya ha llevado el asunto en Pleno. Entretanto, el delegado afirma la legitimidad del Consistorio: "El asunto queda en suspenso hasta que se haga la nueva biblioteca. Mientras, seguirá siendo biblioteca. Y después, ya se verá. El futuro está por escribir".

Por el momento, la historia dura más de veinte años. "Debemos llegar a un acuerdo de contraprestación con el Ayuntamiento, que nos devuelva el uso de la instalación y nosotros mantendremos un fin social en ella. Nos comprometemos a los costes de la legalización. Pero pedimos, entre otras cosas, un plan de evacuación a la Policía, porque se aparca ilegalmente en el interior. Y que el Ayuntamiento nos atienda".

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