Las obras del Almonázar estarán terminadas a finales de 2009

  • El Ministerio asumirá el sobrecoste del 17,5% que ha supuesto la duplicación de los colectores en el tramo urbano, donde el primer puente se demolerá en julio

La cicatriz que suponía el arroyo Almonázar y el hedor de los desagües a su paso por el núcleo de San José serán una fotografía para la historia a finales de 2009 o principios de 2010, cumpliendo con los plazos que se fijaron cuando en junio se iniciaron las obras de tratamiento integral del cauce. Así lo aseguró ayer el director general de Aguas del Ministerio de Medio Ambiente, Jaime Palop, que junto al presidente de la CHG, Francisco Tapia, acudió a La Rinconada para conocer el grado de ejecución de la infraestructura más costosa jamás realizada en el municipio, que debe evitar inundaciones, permitir la unión física de La Rinconada y San José y regenerar toda la zona.

Palop insistió en que, pese a que ha habido que modificar y reforzar el proyecto con un sobrecoste del 17,5 por ciento y una leve "ralentización" de las obras, los trabajos no se pararán. "La ministra, Cristina Narbona, ha ordenado que las obras sigan aunque no está aprobado el documento de modificación", dijo, y calificó de "emblemática y ejemplar" para su departamento esta actuación, en la que el gobierno rinconero está empeñado desde hace más de siete años, cuando la incluyó en el anterior PGOU.

La modificación ha consistido en que, en lugar de mantener un único colector de aguas residuales por debajo del cauce urbano, donde el arroyo quedará soterrado, habrá dos a los que irán los desagües de cada orilla y siempre con bombeo, por la orografía del municipio, para "más tranquilidad" de los vecinos, precisó el alcalde, Javier Fernández. El cambio, propuesto por Emasesa en la mesa de seguimiento de las obras, sumará tres millones de euros a los 16,5 que ya costaba la intervención integral en los 11 kilómetros que van desde la corta que se construyó en 1995 a la desembocadura en el Guadalquivir.

Prácticamente, ya se ha actuado de alguna forma en las siete partes en las que se ha dividido el trayecto. Pero ahora se trabaja con mayor intensidad en la urbana. Unos 40 trabajadores de la UTE Martín Casillas-Arpo, adjudicataria del proyecto, excavan y rellenan el cauce, para fijar los colectores y construir el cajón de hormigón antes de cubrirlo. El tránsito de camiones es intenso, entre 30 ó 40 diarios, que habrán sido 3.000 cuando acabe la obra. Los momentos más críticos serán la demolición de los dos puentes. El alcalde anunció que a la próxima reunión de la mesa de seguimiento se llevará una propuesta de ordenación del tráfico para afrontar el derribo del principal puente de entrada a San José, El Malecón, que se hará en los meses de verano, cuando el tráfico baja entre un 40 y un 50 por ciento.

Probablemente, hasta que no esté garantizada otra conexión, no se derribará el segundo, con la intención de minimizar las molestias a los vecinos. La mayor parte de la futura avenida sobre el cauce quedará con un carril en cada sentido y un gran espacio central que aportará zonas libres, aunque su diseño no es aún definitivo. Donde ahora están los puentes irán glorietas para el tráfico.

Al margen del soterramiento en la zona urbana, la actuación integral (costeada en un 75 por ciento con fondos Feder y el resto del Ayuntamiento), contempla la regeneración de la flora y la limpieza del cauce en las zonas más vírgenes; la integración como zona verde y el cauce a cielo abierto en partes cercanas a la población, como el polígono el Cáñamo 3; y la creación de escolleras con láminas de agua limpia y un paseo peatonal en la zona del Cerro Macareno. A la vez, los vertidos residuales se han canalizado hasta la depuradora de San Jerónimo, con una inversión de 1,4 millones que ha asumido la Junta.

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