La provincia de Sevilla recibió 2,3 millones de turistas en 2006

La provincia de Sevilla atrae cada año más visitantes y más turistas que se alojan en sus hoteles, pero lo hace a un ritmo bastante inferior a la media nacional, encabezada por las ciudades con sol y playa. Los expertos aseguran que la rémora del turismo sevillano es que no funcionan los incentivos para que los viajeros se alojen al menos dos días, frente a los 2,8 de Andalucía y 3,2 de España.

En 2006 los viajeros que pisaron tierra sevillana alcanzaron los 2.379.684 millones y pasaron una media de casi dos noches (1,87) en establecimientos hoteleros, lo que eleva la cifra de pernoctaciones a 4,4 millones. En 2005 la estancia media era algo más alta: un 0,5 por ciento más.

Estos resultados sitúan a la provincia de Sevilla en el puesto número 12 del ranking turístico nacional, es decir, que sigue teniendo "un desarrollo turístico mediano" y también le superan, en el entorno andaluz, Málaga y Cádiz. Eso significa que por encima de Sevilla hay 11 provincias españolas a la cabeza, debido a que están situadas en zonas costeras, a excepción de Madrid y Barcelona, más especializadas en el turismo urbano, cultural y de congresos.

Así lo considera al menos el catedrático Francisco Ferraro, director del informe socioeconómico de la provincia de Sevilla de 2006, encargado por la Cámara de Comercio y la Confederación de Empresarios. Según el informe, el aumento de viajeros fue del 8,9 por ciento respecto al año anterior, mientras que las pernoctaciones crecieron un 8,6 por ciento.

Una de las novedades ha sido la mayor afluencia de turistas extranjeros, que suponen 5,9 millones del total, tras un incremento muy destacado: del 16,3 por ciento. Aun así, los foráneos no españoles siguen en minoría frente a los 9,6 millones de turistas nacionales que recibe la provincia. Si atendemos a la nacionalidad de los visitantes que se alojan en hoteles, los nacionales siguen siendo mayoría (proceden de Cataluña, Madrid y Andalucía, sobre todo), mientras los extranjeros cada vez se acercan más a la frontera del 50 por ciento.

El perfil de los visitantes extranjeros se hace cada vez más europeo y menos americano. Los estadounidenses cayeron un 25,3 por ciento entre los años 1999 y 2006, los del resto de América un 23,1 por ciento y los del resto del mundo un 25 por ciento. Según los autores del informe, "este descenso se ha compensado parcialmente con la mayor afluencia de turistas procedente de la Unión Europea", que aumentaron un 35 por ciento en ese mismo periodo.

Aunque hay más visitantes y más personas que contratan habitaciones, sin embargo, en 2006 se ha detectado una caída del gasto medio por turista, ya que invierten un 2,6 por ciento menos, lo que se traduce en una media de 58,8 euros por visitante.

Por lo que respecta a los establecimientos hoteleros, el estudio arroja también datos curiosos. A lo largo del año pasado se redujo a 296 el número de hoteles (un 3,6 por ciento de descenso), si bien el sector logró mantener prácticamente inaltetable la misma cantidad de plazas hoteleras: 24.498. El perfil del visitante que llega a Sevilla es cada vez más el de una persona que organiza el viaje de forma independiente, fuera de los paquetes organizados. En su análisis histórico, el informe socioeconómico asegura que a partir de 1979 empezó a crecer de forma continua la afluencia de turistas a Sevilla, con recesiones coyunturales como la de 1993 (despúes de la Exposición Universal de 1992) o la del periodo entre 2001 y 2003 (por la fortaleza del euro y tras el atentado de las Torres Gemelas en Nueva York).

Los datos de viajeros y pernoctaciones, en comparación con Madrid, Barcelona y Valencia -que compiten con Sevilla en atracción de turismo urbano, cultural y de congresos-, lleva a los redactores del análisis a afirmar que Sevilla no está haciendo bien las cosas: "Parece que Sevilla, especialmente la ciudad, no está aprovechando suficientemente el tirón de la demanda en los segmentos turísticos más dinámicos".

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