Los sindicatos reclaman que no se pierdan las peonadas de Los Carrizos

  • Los jornales en la finca embargada a Mario Conde habían caído en los últimos años, pero cobran importancia en un año tan duro

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Más allá de la proyección mediática de su propietario, el ex banquero Mario Conde, la orden de decomiso dictada por la Audiencia Nacional para la finca de Los Carrizos -comprada con el dinero que, según el fallo judicial, obtuvo de forma ilícita de Banesto- ha suscitado cierta preocupación no sólo en Castilblanco de los Arroyos, el término donde se ubica, sino en otros pueblos de la Vega y la Sierra Norte. Los Carrizos -3.000 hectáreas, de las que más de 600 están plantadas de olivar- ha sido conocida algunos años por el número de jornales que generaba, sobre todo, en la campaña de la aceituna de molino que está a punto de arrancar.

La incertidumbre es que, en tanto que su situación se aclara, la producción y las peonadas se pierdan en un año en el que son tan necesarias. La secretaria del sindicato Agroalimentario de CCOO en Sevilla, Mónica Vega, subrayaba ayer que temporeros de El Pedroso, Cantillana, Villaverde, Brenes y Burguillos, además de Castilblanco, han trabajado  en la recogida de aceituna y contaban con volver.

El trabajo, no obstante, se resintió en los últimos años porque se perdieron parte de los olivos que se plantaron desde 1998 y que le costaron a Conde una sanción de la Junta por arrancar encinas, cuando la OCM del aceite se cambió para primar el número de árboles sobre la producción para obtener subvenciones. Según Emilio Terrón, de UGT, en la última campaña el grueso de la mano de obra  fueron ya rumanos. La aceituna se moltura en la cooperativa Virgen del Espino de El Pedroso, en cuya  feria de muestras, Conde llegó a montar un expositor para promocionar Los Carrizos.

La otra actividad de la finca es la caza mayor, con varias monterías al año. De forma más o menos permanente, en Los Carrizos trabajan una decena de personas, según CCOO, algunos de los cuales ya se habrían puesto en contacto con el sindicato para informarse sobre su situación. Su trabajo es importante, en tanto que en la finca hay animales y la propia caza precisa de cuidados específicos.

El alcalde de Castilblanco, Segundo Benítez, admitía ayer también el peso que para el pueblo tuvo durante un tiempo el trabajo que se generó en Los Carrizos, que sigue siendo importante, aunque haya disminuido, e instó a los nuevos administradores a que lo mantengan en un año tan difícil.

Durante algunos años, la presencia de Mario Conde en Los Carrizos fue  frecuente. Las imágenes de la ocupación que en 1997 realizó el Sindicato de Obreros del Campo, con los mismos protagonistas que los que han sacado carros de los supermercados, Juan Manuel Sánchez Gordillo y Diego Cañamero, son conocidas. Conde les recibió y les mostró la propiedad en un todoterreno. El alcalde de Castilblanco reconocía, al poco de ser investido en 2008, que se había reunido con el propietario para tratar de que la finca revirtiera aún más en la economía local.

Desde 2002, Los Carrizos figuraba como propiedad de una sociedad de Luxemburgo, aunque el entorno del ex banquero seguía frecuentándola, según fuentes de la Audiencia Nacional citadas por Efe. Junto a ésta, han sido embargadas otras tres fincas en Baleares y una más, Melonares Bajo, en Sevilla. Los autos de mayo y del 1 de octubre, aunque Conde cree que se han hecho públicos para dañarle en su candidatura a la Presidencia de la Xunta de Galicia, su aventura política tras cumplir condena por el caso Banesto.

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