Un vecino es condenado a más de 9 años de cárcel por abusar de su hija

Un vecino de Morón ha sido condenado a nueve años y medio de cárcel por abusos sexuales continuados a su hija desde que la niña tenía 12 años hasta los 14, mientras la madre "prefirió cerrar los ojos a lo que estaba sucediendo". La sentencia de la Audiencia, a la que tuvo acceso Efe, explica que a raíz de la "desestructuración familiar" por esta situación, la Junta declaró el desamparo de los tres hijos de la pareja. La víctima vive en un centro de menores.

El acusado F.G.S., de 45 años, comenzó a hacer tocamientos a su hija cuando ésta tenía 12 años. Se producían en la cocina, el cuarto de baño y en la habitación de la niña, que "trataba de oponerse, sin conseguirlo, por la mayor fuerza física de su padre y el temor que le inspiraba con insultos soeces o la amenaza de abandonar a la familia".

Algún episodio se vio interrumpido por la madre, que "prefirió cerrar los ojos" a lo que sucedía "y el procesado obtuvo el silencio de su hija con amenazas tales como la de cortarle la lengua", añade el fallo. La situación culminó a medianoche del 18 de julio de 2005. F.G. S. regresó a casa borracho, mandó a sus dos hijos a acostarse, ordenó a su esposa e hija que se metieran en la cama con él y una vez allí expulsó a su mujer y comenzó a tocar a la niña, a la que golpeó por resistirse. Al oír los gritos, la esposa entró y el acusado la arrastró hacia la ventana "con la expresa amenaza de arrojarla". La niña escapó y se refugió con unos vecinos.

La sentencia rechaza la retractación "espectacular" de la madre, que en el juicio redujo lo sucedido a que la niña "se entrometió en una discusión conyugal", y destaca que "la impresión que produjo en el ánimo del tribunal su declaración tensa, vacilante y asustada no pudo ser más patética". La condena se basa en la "alta credibilidad" de la víctima y la "exacta correspondencia" entre su testimonio y sus lesiones.

El matrimonio achacó la denuncia a que se habían opuesto a que la niña se viera con un primo mayor, pese a que no hicieron referencia a ello en las primeras declaraciones. Junto a la condena de ocho años y medio por agresión sexual, siete meses y medio por maltrato familiar y otros cuatro y medio por maltrato a la pareja, el fallo impone 20.503 euros de indemnización a la niña.

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