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Sólo en la pizarra de Setién

  • El Betis plantea un partido opuesto a lo que se requería en Ipurua

El Eibar- Real Betis, en imágenes El Eibar- Real Betis, en imágenes

El Eibar- Real Betis, en imágenes / EFE

Tras 17 días esperando y preparando el duelo ante el Eibar, el Betis ni compareció en Ipurua. La idea de Setién se reveló contraproducente con los efectivos que dispuso el entrenador de inicio en su alineación; sus cambios posteriores, con el equipo ya en inferioridad, ahondaron una herida de las que tardan en cicatrizar y que requerirá de cirugía.

El partido que diseñó Setién se quedó únicamente en su pizarra. Ese fútbol combinado desde el portero se estrelló una y otra vez ante la presión del Eibar. La pésima lectura del juego en unas ocasiones o los errores individuales le dieron vida a un Eibar que tiró del manual esperado. ¿Se había preparado la defensa de los centros que habitualmente utilizan los de Mendilibar? La respuesta la tendrán el cuerpo técnico y los pocos elegidos que pueden visualizar sus entrenamientos, pero los verdiblancos parecieron no haberse enterado.

Otro asunto a analizar será el fondo de armario que quedó tras la planificación, pero eso también apunta al técnico, que siempre ha dado el visto bueno a la plantilla.

FUENTE: Elaboración propia. GRÁFICO: Dpto. de Infografía. FUENTE: Elaboración propia. GRÁFICO: Dpto. de Infografía.

FUENTE: Elaboración propia. GRÁFICO: Dpto. de Infografía.

Defensa

Apenas siete minutos tardó Sergi Enrich en complicarle la vida a Amat, el tiempo que tardó Inui en centrar al corazón del área. El vendaval local continuó hasta acumular cuatro disparos en apenas 15 minutos, sin que nadie fuera capaz de ponerle freno.

El 2-0 llegó tras otra acción a balón parado, en este caso en la segunda jugada. Javi García abandonó su marca y Barragán tampoco corrigió a tiempo para dejar a Escalante ante un remate franco.

La debacle verdiblanca llegaría tras la expulsión de Mandi -su falta debió ser fuera del área- y con unos cambios suicidas de Setién. El Eibar encontró múltiples espacios y, sobre todo, una autopista en la banda de Durmisi hasta hacer sangre con cinco goles.

Ataque

Setién mantiene la fidelidad a su idea, pero este equipo, o al menos los que ayer salieron de inicio en Ipurua, no parece el más capaz para ejecutarla con acierto. Ni los intentos de Joaquín y Nahuel de meterse por dentro para intentar romper la presión local surtieron efecto. Los numerosos errores en los pases también dificultaron cualquier intento de elaboración, que apenas quedó en dos envíos con sentido de Camarasa y Joaquín para las dos ocasiones erradas por Sergio León.

El intento final de Setién de buscar el gol con Sanabria y Boudebouz en el césped sólo sirvió para desajustar todavía más al feble equipo verdiblanco, que ya fue un muñeco en manos del Eibar. Los de Mendilibar acabaron acumulando casi tantos goles como en los anteriores once partidos ligueros.

Virtudes

Ninguna.

Talón de aquiles

Idea fallida, errores individuales, desajustes, pésima lectura...

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