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En el ritmo de otra Liga

  • El Betis apenas resiste media hora ante un Atlético muy superior.

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Sólo el repaso a las estadísticas con las que se presentaba el duelo del Vicente Calderón ya apuntaba la dificultad de la tarea de los de Juan Merino, pero el Betis, además, se empeñó en agrandarlas, sobre todo con una bajada de brazos generalizada en el segundo tiempo que convirtió el duelo en un paseo para el Atlético que acabó goleando y gustándose ante su gente.

Apostó Merino por un planteamiento atrevido pese a quitar un delantero del once, pero el Betis, el equipo menos goleador, apenas inquietó a Oblak con un remate de Westermann ya con 2-0 en el marcador. La diferencia de ritmo acabó siendo sideral entre dos equipos que pelean por ligas distintas y que también muestran actitudes bien diferentes. Esa imagen de cuatro jugadores del Atlético presionando la salida del balón del Betis en el minuto 88 y con 4-1 refleja bien a las claras cómo Diego Simeone ha cambiado por completo al conjunto colchonero.

Defensa

Salió el Betis de la caseta con las ideas claras. Con las líneas juntas para no conceder espacios por dentro, los verdiblancos evitaban las pérdidas en zonas calientes para no facilitar el contragolpe colchonero. La zaga, muy retrasada y con la ayuda de N'Diaye, comenzó a sufrir cuando el Betis ejecutó mal las ayudas en la presión. Tanto Molinero como Pezzella por el lado diestro dejaron demasiados espacios a su espalda, mientras que Westermann tampoco pudo con Fernando Torres cuando éste tuvo campo para correr. Así se originaron los dos primeros goles del Atlético y también otras tres ocasiones que sí encontraron respuesta en Adán.

Tras el descanso, la defensa dio un paso adelante que acabó siendo mortífero para Pezzella y Westermann, que sufrieron ante la velocidad de los atacantes del Atlético y que no supieron realizarse las coberturas necesarias cuando se carece de rapidez.

Ataque

Si el Betis intentó evitar los riesgos en la salida desde atrás, Dani Ceballos sí dio un paso adelante para lanzar el juego bético y combinar en campo contrario. Esas acciones a pocos toques permitieron que el Betis se mantuviera en el partido, aunque con escasa profundidad.

Los cambios de Merino, con las entradas de Kadir y Leandro Damiao, se revelaron fallidos si la intención era mejorar las prestaciones ofensivas. El extremo pareció entrar fuera de tono, mientras que el brasileño, un jugador de área, apenas recibió balones.

Virtudes

La idea inicial de juntar las líneas y tener personalidad para combinar en el campo del rival, aunque sólo resistió hasta el 1-0.

Talón de aquiles

Cuando el equipo bajó el ritmo, Koke jugó a su antojo y la zaga sufrió ante la velocidad rival. El equipo desapareció del campo en la segunda mitad y facilitó la goleada atlética.

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