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Castigo a la ineficacia

  • El Inter aprovecha un error en la salida de balón del Betis para lograr el penalti que le dio la victoria

  • Sergio Leon erró las dos ocasiones más claras de los béticos

Fabián y Narváez defienden a Candreva y Miranda. Fabián y Narváez defienden a Candreva y Miranda.

Fabián y Narváez defienden a Candreva y Miranda. / inter.it

Abandonó el Betis la mini-gira por Italia con una sensación agridulce. Al amargo de la derrota por la mínima ante un Inter que colocó a sus mejores jugadores se le superpone esa mejoría en la asimilación de los conceptos que pretende Quique Setién. Fue un Betis dominador, que siempre pretendió salir con la pelota desde atrás y que también generó dos claras ocasiones, pero en ambas a Sergio León le faltó precisión. A falta de una semana para comenzar la Liga, y a la espera de la recuperación de jugadores importantes y de la confirmación de más fichajes, el Betis de Setién transmitió sensaciones positivas, pero esa palabra tabú exigirá pasar a la acción cuando llegue la competición.

Salió el Inter apretando muy arriba la salida de balón del Betis y así merodeó el área de Adán, pero sin remate. Con el paso de los minutos, y pese a un fuerte aguacero, los verdiblancos se fueron asentando y rompiendo la presión interista, lo que permitió generar peligro. Sobre todo en una buena acción colectiva que finalizó en un pase atrás de Barragán que Sergio León, solo en el punto del penalti, envió excesivamente alto.

Era un Betis que tuteaba al Inter, pese a que los de Spaletti, con un once muy cercano al titular, se lo habían tomado muy en serio. Con alternativas, los dos contendientes no rehuían la pelea por la pelota, aunque Adán apenas había tenido que intervenir en una chilena de Perisic y Handanovic, en centros sobre su portería.

La idea de Setién también juega malas pasadas, sobre todo cuando no se interpreta bien. Con el balón sin rodar bien por el agua caída, entre Fabián y Mandi acabaron dejando el balón para la carrera de Icardi, que llegó antes que Adán, quien lo derribó con claridad. El propio delantero argentino batió al meta verdiblanco desde los once metros para colocar el 1-0.

No se arrugó el Betis y continuó con la posesión del balón, aunque también el Inter le concedía más metros para parapetarse cerca de Handanovic. La salida de vestuarios apenas cambió el guión, aunque sí aumentó las imprecisiones por ambos bandos. Spalletti había movido el banquillo en el descanso, pero tampoco le sirvió de mucho. Apenas un lanzamiento de falta directa de Eder, que había entrado por Icardi, puso en peligro a Adán.

Del Betis tardó en haber noticias en ataque y en ambas, como en el primer tiempo, el protagonista fue Sergio León. A un inofensivo remate con la zurda le siguió otro en buena posición, tras una gran asistencia de Joaquín, pero el palmeño, como anteriormente, lanzó por encima de la portería de Handanovic.

Ahí prácticamente murieron las opciones béticas de igualar la contienda. Siguió dominando la pelota e incluso el carrusel de cambios favoreció a los verdiblancos, con más presencia en el campo, pero Handanovic apenas se inquietó.

El Betis que se verá en la Liga debe parecerse al de sus dos últimos encuentros en tierras italianas, aunque también Setién tendrá que insistir en mejorar la eficacia, tanto atrás, sobre todo en la salida del balón, como en el ataque, donde se requiere mayor precisión. El Inter, como buen equipo italiano, castigó el error bético y provocó ese amargor de la derrota.

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