investigación y desarrollo

Sensores inteligentes y dispositivos 'wearables'

  • Varios centros andaluces trabajan en un sistema de e-salud para pacientes renales

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Dicen que internet lo ha cambiado todo. Desde lo práctico a lo intangible, como el aprendizaje humano o el arte. El término de e-salud nació para definir las premonitorias aplicaciones de las tecnologías de la información y la comunicación al mundo de la salud; pero su desarrollo y lo que aloja ese paradigma va mucho más allá. Uno de los grupos activos que desde la investigación está abriendo ese camino es el Grupo de Ingeniería Biomédica (GIB) de la Universidad de Sevilla investiga, diseñando y desarrollando sensores inteligentes para la medición de la actividad física, el gasto metabólico o composición corporal, entre otros. En esta línea, ha diseñado también un sensor inteligente para detectar caídas en personas mayores que envía automáticamente un mensaje de alarma a los servicios socio-sanitarios y confirma su asistencia también al propio usuario.

"Se trata de un pequeño parche que se coloca en la espalda a la altura del sacro, que pone en contacto al usuario y al personal sanitario en caso de caídas", explica la profesora Roa, añadiendo que se trata de diseños modulares que permiten modificar ciertos parámetros para adaptarse a situaciones diferentes sin necesidad de rediseñar el sistema completo. "Esto abarata los costes de producción con el objetivo de que se pueda incorporar en un futuro al sistema de salud pública y sea accesible para todos los ciudadanos".

"Es más barato prevenir que curar, manteniendo la salud o evitando complicaciones en el caso de enfermedad crónica, pero es necesario que el usuario tenga la seguridad de que, en su propia casa, va a estar igual de controlado y atendido que si estuviera en un ámbito hospitalario", explica la catedrática de la Escuela Técnica Superior de Ingeniería de la Universidad de Sevilla, Laura María Roa.

En la convocatoria de 2015 de Proyectos de Desarrollo Tecnológico en Salud del Instituto de Salud Carlos III, este grupo ha obtenido financiación para la evaluación del impacto clínico y económico de un sistema de e-salud para pacientes renales mediante un estudio clínico longitudinal y multicéntrico. Se trata de una plataforma para el control supervisado de pacientes con insuficiencia renal crónica terminal en prediálisis, diálisis peritoneal y tratamiento sustitutivo. Participan los Hospitales Universitario Virgen Macarena de Sevilla, Nuestra Señora de Candelaria de Tenerife, Doctor Negrín de Gran Canaria y Sureste de Madrid.

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