La seguridad de las imágenes sagradas Las nuevas técnicas para obtener las reproducciones

La Amargura tiene vaciados digitales de sus tres titulares

  • La hermandad se valió en 2007 de un sistema óptico de señales luminosas para no tener que manipular las tallas

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La Amargura ha sido la primera hermandad sevillana en practicar un vaciado digital de sus imágenes titulares. Tanto el Señor del Silencio, como la Dolorosa y San Juan Evangelista fueron sometidos hace un año a un nuevo proceso por el que se obtiene la información necesaria para crear una copia de seguridad sin necesidad de intervenir con riesgo de daños en las tallas originales.

Fernando Peinado, hermano mayor de la Amargura, afirma que la propuesta les llegó a través del restaurador Enrique Gutiérrez Carrasquilla, que había trabajado previamente en el IAPH con la Fundación Andaluza de Imagen, Color y Óptica (Faico) que desarrolla labores de investigación en el campo de las copias de seguridad. La junta de gobierno consideró oportuno desde un primer momento que las tallas tuvieran un vaciado digital que pudiera reproducir en el futuro los titulares primitivos en caso de pérdidas por diversos motivos.

El sistema empleado se denomina de "digitalización a través de luz blanca" y está basado en la tecnología óptica. Según Marcos Prieto, uno de los especialistas en el empleo de este procedimiento, al usar esta nueva técnica se evita tener que intervenir en la imagen, -al igual que ocurre con el sistema de fotogrametría- y no se pone en riesgo su integridad.

El principal instrumento es un aparato emisor que transmite unas franjas blancas y negras que se reflejan en la talla objeto de reproducción. Cuando la efigie que se desea digitalizar posee un alto grado de policromía, se utiliza un sistema basado en la proyección de patrones por luz blanca estructurada, que no afecta a la policromía de la imagen.

Una máquina receptora se encarga de grabar la deformación de las señales luminosas a través de un sensor. De esta forma, se registra la información necesaria para obtener la silueta de la imagen. Esta práctica se realiza en todos los ángulos que se consideren oportunos, e incluso se pueden utilizar dos aparatos emisores en aquellas zonas de la imagen donde sea necesaria una mayor precisión. Toda esta información será procesada a través de un sistema informático.

La siguiente fase es pura logística matemática. Los ejes verticales y horizontales se convierten en ecuaciones que se resuelven a través de las coordenadas x-z. Un software se encarga de ir traduciendo los miles de puntos que las señales luminosas han ido dibujando. Marcos Prieto señala que la precisión es casi del cien por cien, ya que la distancia entre punto y punto es de dos micras como máximo. La media de puntos obtenidos en cada toma se sitúa en un millón, aunque siempre hay que tener en cuanto el tipo de talla que es sometida a este proceso.

La ecuación que se establezca entre dos puntos -en las coordenadas verticales y horizontales- fijará un triángulo que sirve de base para ir creando el volumen . La suma de todos los triángulos conformarán el modelado. Por tanto, se ha conseguido un vaciado digital detallado milimétricamente.

Al igual que ocurre con la fotogrametría, sólo queda pasar el modelo virtual a la materia definitiva. Para este proceso, sus especialistas aconsejan acudir a un centro de mecanizado. La información obtenida en las señales luminosas se traslada a unas máquinas especializadas que trabajan por control numérico. Sobre la materia definitiva que constituye la copia -en este caso no sería ni escayola ni poliéster, sino madera- se va definiendo la silueta según los datos que vayan llegando. Así se va recortando hasta llegar a la reproducción definitiva que se persigue.

Este último proceso ha sido utilizado en pocas ocasiones por su complejidad y coste. En el caso de la Hermandad de la Amargura -como afirma su hermano mayor- sólo se guarda el vaciado digital en soporte informático. Una opción por la que empiezan a apostar muchas cofradías.

Este proceso es mucho más simple que la fotogrametría y no requiere de tanto tiempo. No en vano, las imágenes titulares de la Amargura apenas necesitaron unas horas cada una de ellas para la toma de información a través de las señales luminosas.

Desde entonces, han sido muchas corporaciones las que han consultado con la citada empresa para realizar vaciados digitales de sus imágenes titulares.

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