El Consejo alaba el "sentido común" de la edil de Fiestas

  • Román hace balance de sus ocho años al frente de la institución y no comparte la decisión de prescindir de Victorio&Luchino para vestir las imágenes de San Esteban

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El presidente del Consejo General de Hermandades y Cofradías, Manuel Román Silva, lamentó no poder trabajar más tiempo por la Semana Santa con la actual delegada de Fiestas Mayores del Ayuntamiento de Sevilla, Rosamar Prieto (PSOE). Después de haber mantenido algunas diferencias con anteriores delegados, Román aseguró que "Rosamar es un caramelo que yo no voy a poder degustar mucho más". Sobre todo destacó su sentido común, "muy importante para nuestros asuntos y que no es habitual encontrarlo en estos días".

Asimismo, Román dijo que no comparte la decisión de su Hermandad de San Esteban de prescindir de los servicios de Victorio&Luchino para vestir las imágenes del paso de misterio, algo que venían haciendo desde 1999, por el hecho de haber contraído matrimonio civil.

En puertas de vivir su última Semana Santa al frente del Consejo, Román indicó que en su mandato ha procurado "trabajar más por las hermandades que por las cofradías", afirmando que en los ocho años que ha estado de presidente "no ha habido nada que haya dejado de hacer por falta de tiempo".

De la experiencia de ocho años como presidente se lleva sobre todo el "cariño de la gente, y los amigos y compañeros que siempre han estado a mi lado en todas las situaciones, buenas y malas".

Los momentos más duros de su mandato los vivió el año pasado. Primero, con la controvertida elección del pregonero: "Aquello resultó verdaderamente traumático. No por la disparidad de criterios que podamos tener cada uno, sino por lo que contaron algunas personas de lo que sucedió en la votación. Fue terrible para mí".

Aquel episodio motivó la posterior dimisión del vicepresidente Eduardo del Rey, para el que Román tuvo palabras de cariño: "Eduardo me ha ayudado mucho y juntos hemos aprendido. Siempre seremos amigos, el pecado no fue suyo, sino de los que contaron la historia".

Otro de los momentos duros a los que tuvo que enfrentarse en la cuaresma de 2007 fue la frontal oposición de los hermanos mayores del Miércoles Santo a la inclusión del Carmen Doloroso en esa jornada: "Cada parte tenía muy clara su postura y fue muy complicado llegar a un consenso, aunque gracias a Dios al final se solucionó todo".

Manuel Román descarta, tanto a corto como a medio plazo, integrarse en el grupo de personas que tras la Semana Santa se hará cargo de su Hermandad de San Esteban para sacarla de la situación en la que se ha visto envuelta: "En todo este tiempo he ido dejando muchos baches en el camino que ahora me toca tapar, muchas horas de ausencia con la familia, horas robadas al trabajo... Prefiero estar fuera por el momento", incidió el presidente.

Respecto a las dos candidaturas surgidas del seno de su junta que optarán a sucederle el próximo junio, Román expuso que "los caminos son libres y cada uno coge el que quiere. Aunque tengan diferentes planteamientos y formas de pensar, trabajan por llegar al mismo fin".

En cualquier caso, a la persona que le suceda al frente del Consejo sólo le pide una cosa: "Que quiera a las hermandades y cofradías de Sevilla un poquito más de lo que yo las he querido".

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