El Gran Poder lucirá túnica bordada

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La junta de gobierno de la Hermandad del Gran Poder ha decidido que el Señor de Sevilla luzca en su estación penitencial de esta Madrugada la túnica de los Cardos, que lucía en Semana Santa a finales del siglo XIX, dejando de hacerlo en 1910, con la excepción de 1948, tras la decisión de que el nazareno saliera siempre con túnica lisa, tal y como indica el Catálogo Histórico y Artístico que la propia hermandad, siendo hermano mayor Antonio Ríos, editó.

El Señor fue subido al paso en la madrugada de este miércoles con dicha vestidura, pues los rectores de la cofradía han decidido dar la oportunidad a los sevillanos de contemplar al Gran Poder en una estampa única al prescindir de la habitual la túnica y procesionar, si la climatología lo permite, con la mencionada de los Cardos, restaurada en 2007. "Hace 60 años que no se ponía la túnica bordada al Señor, por lo que es una oportunidad para que las nuevas generaciones conozcan también esta estampa del Gran Poder en una Madrugada", dijo José Ignacio Jiménez Esquivias, teniente de hermano mayor de la cofradía, quien explicó que siendo hermano mayor su abuelo, Antonio Esquivias Zurita, y con motivo del séptimo centenario de la conquista de la ciudad por Fernando III, en 1948, el Gran Poder lució una túnica bordada. "Un acontecimiento que no gustó a los devotos que incluso llegaron a increpar a la junta de gobierno", reseña Esquivias. Ayer, en la Basílica del Gran Poder los devotos de la imagen se quedaron perplejos ante tal novedad, pero el miembro de la junta de gobierno aclara que "aunque hay de todo, a la mayoría le ha gustado".

La ejecución de la túnica de los Cardos fue aprobada en cabildo de hermanos el 6 de junio de 1880. El prioste de la corporación, Emilio Serrano, presentó un dibujo siendo aceptado por unanimidad el 8 de agosto de ese mismo año. La hermandad decidió pasar un oficio a todos los hermanos para que contribuyeran a sufragar el coste con las cantidades que quisieran. El terciopelo fue donado por el consiliario primero de la junta de gobierno, Antonio Heder. Igualmente, en los libros de actas de la cofradía se recogen los agradecimientos a "la madre del Mayordomo por su regalo de un aderezo de amatistas para la túnica y a la Condesa del Álamo por su donativo de perlas para el adorno de la misma". La Túnica fue bordada en oro a realce sobre terciopelo morado por las Hermanas Ana y Josefa Antúnez en 1881, habiéndo constancia de su finalización en el cabildo celebrado el 13 de marzo. Posteriormente fue pasada a tela granate, adquiriendo su aspecto actual. La obra fue restaurada el año pasado por Artesanía Santa Bárbara, recuperándose las amatistas distribuidas por la túnica, que en su mayoría se habían desprendido.

Considerada pieza fundamental del bordado decimonónico, ésta ha sido la última de las túnicas bordadas del Gran Poder en ser restauradas -con un coste de 30.000 euros, de los que la mitad fueron aportados por la Real Maestranza de Caballería para ayudar a la recuperación de esta pieza en todo su esplendor-. Antes lo hicieron la túnica Persa, de la Guardilla y la de Corona de Espinas.

Algunos de los momentos más destacados en los que la imagen lució túnica bordada fueron en el año 1939 tras la guerra civil en su procesión hasta la catedral, el segundo vía crucis del Señor en 1987 y en 2003 cuando la imagen se desplazó hasta San Lorenzo en conmemoración del tercer siglo de su llegada a la parroquia. Este año, el Gran Poder volverá a salir en una Madrugada con túnica bordada. El motivo: ver restaurada esta joya que dejará un estampa atípica del Señor. Un momento singular que José Ignacio Jiménez Esquivias glosa de esta forma: "La intención de la Hermandad no es sacar al Señor otras Madrugadas con la túnica de los Cardos, sino que los sevillanos conozcan este año al Gran Poder con esta túnica recién restaurada".

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