Mujeres en el Silencio hasta 1940

  • El cardenal Segura prohibió la participación de las hermanas .

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Nada nuevo. Como casi siempre que se consultan las fuentes históricas, determinados hechos no sólo no serían hitos, sino que quedarían reducidos a meras confirmaciones (o repeticiones) de algo que ya se produjo y de forma permanente durante un largo período. Las mujeres han participado casi siempre en la estación de penitencia del Silencio. La clave es que nunca lo hicieron de nazarenas, con túnica de negro ruán, pero está comprobado que han participado. Hasta el año 1940 lo hicieron, con la singularidad de que portaban una vela formando en un tramo ubicado inmediatamente detrás del paso de Jesús Nazareno.

Destacados historiadores de la religiosidad popular aseguran que la presencia de la mujer en los cortejos de las cofradías no sólo no era algo excepcional, sino incluso habitual en algunas cofradías, al menos en la Sevilla de mitad del XIX.

En el caso del Silencio, tradicionalmente considerada Madre y Maestra de las cofradías de Sevilla, está documentado que, efectivamente, al menos con anterioridad al año 1940 la presencia de hermanas en la estación de penitencia era un "hecho cierto". Esta archicofradía conserva en su vasto archivo papeletas de sitio expedidas a nombre de dichas hermanas.

¿Por qué ni siquiera se les permitió seguir haciendo la estación aun yendo vestidas de calle? La interrupción de esta costumbre fue consecuencia de una disposición de obligado cumplimiento dictada por el entonces prelado de la diócesis, el cardenal don Pedro Segura y Sáenz, que prohibió expresamente la presencia e integración de las hermanas en las procesiones penitenciales.

Nada extraño si se tiene en cuenta la ideología nacional-católica dominante y característica de aquellos años y el rol pasivo, dependiente y secundario que la mentalidad conservadora de entonces atribuía a la mujer en todos los órdenes.

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