Ignacio J. Pérez Franco, pregonero del año 2012

"La Semana Santa ha perdido buena parte del encanto que tenía"

  • El pregonero apura los últimos días antes de subirse al atril · Ha redactado un texto en el que habrá verso y prosa, y que es "honesto conmigo mismo" · Evita las comparaciones y está preparado para la crítica.

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Apenas le quedan horas en el día para atender todos los compromisos que le surgen por ser pregonero de la Semana Santa de Sevilla. Ignacio Pérez Franco ha acudido a todos los actos en los que ha sido requerido y ha visitado todas las hermandades que lo han llamado. Todavía le quedan unas cuantas citas esta semana. Hoy mismo, el Pregón Universitario. Mientras aguarda con tranquilidad a que llegue el mediodía del próximo domingo, cuando se asomará al atril del Maestranza, desgrana cómo ha sido el proceso de elaboración del texto y las vivencias de los últimos meses.

-¿Ya se ha hecho la última prueba del chaqué?

-Será hoy (por ayer). Estoy esperando que me llame Manolo Ibáñez. Creo que será sobre las dos del mediodía.

-¿Habrá alguna peculiaridad en el atuendo?

-Voy a llevar los colores del Baratillo. La corbata será azul y roja y el chalequillo es color albero, pero regado, como digo yo. Albero maestrante como el que llevan los nazarenos en sus túnicas.

-¿Qué hará antes del Pregón?

-El sábado sólo tengo previsto acudir con mi familia y los más allegados a una misa a las siete de la tarde en la capilla del Baratillo. Será delante del paso de la Virgen de la Caridad, que ya estará totalmente terminado. El domingo me recogerán los señores del Consejo para estar en el teatro sobre las once. Al único sitio al que tengo previsto ir es a la capilla del Rosario del Dos de Mayo para visitar a la Virgen de Guadalupe. Es un rito para los pregoneros.

-¿Con qué acto se queda de todos los que ha podido vivir?

-Todos los actos de las hermandades me han parecido maravillosos. Pero hay uno que marca a todos los pregoneros: La entrega de las pastas por la tertulia El Cirio Apagao. Este año fueron nueve expregoneros. Tuvieron unas palabras muy emotivas.

-¿Le dieron algún consejo?

-Que fuera yo mismo, que no me extendiera mucho, que pensara que lo que no diga se va a quedar por decir y, sobre todo, que disfrute mucho y no me preocupe del qué dirán.

-El día del Pregón son las elecciones autonómicas, se cambia la hora. También han puesto al día siguiente la presentación de un libro sobre Rodríguez Buzón...

-Además el lunes también es el concierto que hace la Banda Municipal en el Lope de Vega con fines benéficos. Todo se ha concentrado en un par de días. Sigo pensando que el Pregón tiene su protagonismo y que no se lo van a quitar. Ese es el día del Pregón y de los besamanos.

-Ahora hay decenas de carteles y de pregones. ¿Se desvirtúa el anuncio oficial?

-Yo creo que no. Sigue estando por encima. A las pruebas me remito: no se pueden poner entradas a la venta. Utilizando un símil taurino: está todo el papel vendido. Y desde antes. El Pregón es un hito en la cuaresma, junto con el vía crucis y el cartel.

-¿Cómo ha vivido el Pregón antes de ser su protagonista?

-Desde el año 1991 prácticamente he ido a todos los pregones. Me gusta mucho el ambiente de la mañana del Pregón y me gusta vivirlo en el teatro.

-¿Ha escrito el Pregón que tenía pensado?

-He escrito el que me ha salido. Cuando me nombraron sabía lo que quería decir y la cuestión era buscar la forma de hacerlo. Estoy satisfecho con el texto. Es honesto conmigo mismo. No me intento parecer a nadie, aunque alguien pueda ver paralelismos en alguna cosa.

-¿Quiénes son sus referentes en la literatura cofradiera?

-Me gustan mucho las personas que han sabido entrar en el alma de la ciudad, y son muy pocos. Mi libro de cabecera es Divagando por la ciudad de la gracia, de José María Izquierdo. También me gustan Chaves Nogales, Romero Murube, Antonio Burgos, Carlos Colón y más recientemente Francisco Robles. Me gusta ese tipo de literatura sevillana. También los grandes poetas. Soy muy aficionado a la poesía: Rodríguez Buzón, Caro-Romero, José María Rubio...

-Ha elegido una marcha de un joven músico fallecido.

-Cuando le reconocieron el rango canónico a la coronación de la Virgen de la Caridad, se puso en contacto conmigo para decirme que le quería componer una marcha. La marcha se estrenó en enero de 2010. Estaba entre las posibles y cuando falleció me decidí porque fuera esta marcha en homenaje a Manuel Cabalgante.

-¿Le molestaría que se comentara que el Pregón ha sido muy sevillano?

-No es que me moleste. Estoy preparado para cualquier comentario. Sé que la valoración va a oscilar de un extremo al otro. Intentaré que la crítica me afecte lo menos posible.

-¿En el Pregón cabe la crítica social y política?

-Creo que el Pregón es un anuncio de la fiesta que va a celebrar la ciudad. La Semana Santa son cofradías y algo más. Ahí cabe la ciudad, los sevillanos... Si la crítica social viene al hilo con algún pasaje, no hay problema; pero no voy a forzar para hablar de determinados aspectos porque no encajan en la idea que tengo del Pregón.

-¿Cuál será el hilo conductor?

-Hay una estructura muy definida que espero, y es donde tengo la principal preocupación, que se vea clara desde el primer momento. Si es así, el oyente va a saber cuál es el recorrido del Pregón. Habrá una base muy definida y cada parte tendrá su desarrollo.

-¿Se decanta por la poesía o por la prosa?

-Por las dos. Habrá de todo.

-¿Nombrará a todas las cofradías?

-Todas tienen cabida, aunque no a todas se les puede dedicar el mismo tiempo.

-¿Ve correcto que no se vendan entradas?

-No me corresponde a mí decirlo. Sé que el teatro tiene la capacidad que tiene. Ojalá pudiera entrar más gente. Es el Consejo el que debe decidir si se venden entradas.

-¿Se imagina un Pregón en el auditorio de Fibes?

-No me gustaría. El Pregón no debe salir del casco histórico. El lugar exacto es aquel en el que al salir se pueda ir caminando a los besamanos.

-¿Ve correcto que arzobispo opine sobre la elección del pregonero?

-Debe opinar. Además no es nada nuevo. La cuestión es que el cauce sea más o menos oficial.

-¿Le agradó que salieran a la luz las imágenes en las que aparecía a hombros cuando lo eligieron?

-No, no. Sé que no fue con mala intención, ni mucho menos, pero me hubiera gustado que quedara en la intimidad.

-¿Habría algo que mejorar en la Semana Santa?

-Está sobredimensionada en algunos aspectos. Se ha perdido buena parte del encanto que tenía antes, cuando estábamos deseando que llegara la cuaresma para revivir las emociones de años anteriores. Ahora estamos en una cuaresma casi permanente.

-¿Cómo le gustaría que su Pregón fuera recordado?

-Como el de un cofrade de Sevilla.

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