Una oscuridad que ilumina

  • Cuarta generación de este arte de encendedores, Santizo es entrenador de fútbol

  • El Beso de Judas es de 1955, el mismo año que Sebastián Santos talla el Señor de la Cena

José Santizo, entre el palio que encenderá hoy en la Redención y el misterio del beso de Judas que encenderá su hermano Sergio. José Santizo, entre el palio que encenderá hoy en la Redención y el misterio del beso de Judas que encenderá su hermano Sergio.

José Santizo, entre el palio que encenderá hoy en la Redención y el misterio del beso de Judas que encenderá su hermano Sergio. / josé ángel garcía

El miércoles pasado, José Santizo López-Ybarra (Sevilla, 1976) corría en la cinta transportadora del gimnasio de Amor de Dios. Puro frenesí para quien se encarga del encendido de veintiuna hermandades. No diga luz, diga Santizo. Una sinonimia generacional desde que abrió la estela de la estirpe su bisabuelo, que trabajaba en la Catalana de Gas y alivió la oscuridad de algunas calles antes de empezar con este sacro oficio en la capillita de San José. Una placa lo recuerda en la plaza de San Román a cuya inauguración asistió el alcalde Zoido.

El Lunes Santo es un día especial para Santizo. No sólo porque esté al frente de su particular cuadrilla: tres encendedores, dos escaleras y un carro. Eso lo hace todos los días. El Viernes de Dolores empezó en Pino Montano; el Sábado de Pasión, en Torreblanca; el Domingo de Ramos, la Cena y la Estrella; hoy, la Redención del Beso de Judas; el Martes Santo, San Benito; el Miércoles Santo, amplio despliegue: la Sed, Carmen Doloroso, Baratillo, Siete Palabras; Jueves Santo, Negritos y Cigarreras; la Madrugada, Esperanza de Triana y Gran Poder; Viernes Santo, la O, el Cachorro, la Mortaja y la Esperanza de La Roda de Andalucía; Sábado Santo, la Trinidad y de nuevo en La Roda de Andalucía, donde nacieron el rockero Silvio y Guillén, muñidor y hermano mayor de la Mortaja.

"El principal enemigo de las luces no es la lluvia, es el aire racheado y los pétalos"

Su cita este Lunes Santo en la plaza de la Redención, en la iglesia de Santiago el Mayor, es muy especial. Es la hermandad en la que salen de nazarenos su hijo José, nueve años -David sólo tiene un añito-, y Laura, su mujer, una valenciana de Canals que le profesa mucha devoción a la Virgen del Rocío. "Nos conocimos en una sala rociera de los Remedios que se llama La Madrugá".

Parece que todo empezó en 1955 en estos dominios. Es el año en el que Sebastián Santos Rojas talló la imagen del Señor de la Sagrada Cena, titular de los Terceros, y lo hizo en el taller que tenía en la calle Santiago, 36-38, como recuerda una placa. Es ese mismo año 1955 cuando se funda la cofradía de la Redención en el Beso de Judas. Santizo obtiene la información de la fuente más autorizada: Angelita Yruela. La célebre saetera es capiller de la hermandad e hija de uno de sus fundadores. Hay un puente entre las dos fechas, el trabajo del tallista de la Cena y la hermandad que ilumina Santizo. "Sebastián Santos restaura la Virgen del Rocío cuando muere Castillo Lastrucci", cuenta Angelita, que hace una curiosa reflexión bíblica ante la imagen del ósculo más famoso de la historia. "Dicen que Pilatos, pero si Judas no besa y vende y entrega a Jesús no hay Semana Santa".

Oscuridad en la luz. Es la imagen que se le queda a Santizo del regreso de esta hermandad. Una plaza con una iglesia y dos hoteles. Angelita Yruela recuerda una saeta de la Semana Santa de 2015 que cantó Cuevas. "Lo conozco", dice Santizo, "porque es de Osuna y yo entrené al Osuna Bote en 2007". Porque el maestro del encendido, el bisnieto del pionero, es desde los 17 años entrenador de fútbol. Lo despidieron con malos modos, su particular beso de Judas, del Rinconada, y ha fichado como comentarista de la Cope. El domingo de pregón estaba en Nervión en la cuadrilla de Almansa, con Oliva, Víctor Fernández e Isaac Escalera, que suena al beso de Jacob.

No hay un canon sobre luces y sombras. "La Cena sale encendida a las cuatro de la tarde y sin embargo San Benito pide que se enciendan las luces cuando llega el crepúsculo, que suele ocurrir entrando en la calle Santiago". La que desemboca en esta plaza y en esta iglesia donde una placa recuerda que el rey de España, Felipe VI, en su segundo año de reinado, presidió el Lunes Santo en el palquillo de la plaza de la Campana y la cofradía de Nuestro Padre Jesús de la Redención en el Beso de Judas y María Santísima del Rocío le solicitó oficialmente la venia de entrada en carrera oficial.

Las vísperas son de emoción, recogimiento, expectativas y de información sobre las previsiones del tiempo. El siglo de las luces cabe en un suspiro. Los encendedores trabajan con pura cera virgen. Se supone que los principales enemigos de esta luz son la lluvia y el viento, pero la experiencia de Santizo le lleva por otros derroteros. "Los principales adversarios son el aire racheado y sobre todo los pétalos. Se ha puesto de moda, la gente ahorra para la petalada y se quedan pegados en el pabilo. Hay que subirse al paso para quitarlos".

Su familia paterna creció en el entorno de la calle Enladrillada, abonados a la devoción de los Gitanos. Su padre se hizo hermano de la O y sus abuelos están enterrados en el columbario de esa iglesia de la calle Castilla. Dos generaciones de Santizo vinculadas a la tintorería Larios de la calle Peral, otra de las referencias laborales de la familia.

Este trabajo no es sota, caballo y rey. "En la Sed trabajan conmigo treinta personas. Cada dos tramos de nazarenos va un aguador, porque el recorrido es muy largo y van muchos niños". Además de encendedor y nazareno, conocedor de los entresijos de la Semana Santa, ha sido acólito "cuando cobraban, yo ganaba novecientas pesetas y estrené una dalmática de Carrasquilla".

Como entrenador estuvo en el banquillo de equipos de media Andalucía, incluidos el Ubrique Industrial, localidad de la serranía gaditana donde fue párroco el organista José Enrique Ayarra, o Aroche, equipo de un pueblo de la provincia de Huelva cuyo patrono es San Mamés. ¿Quién enciende mejor, Luis Enrique o Zidane? "Diego Pablo Simeone. Capataz de once costaleros todos al paso en carrera oficial".

El palio lo enciende José Santizo y el Cristo su hermano Sergio. Un tío-abuelo fue uno de los fundadores de la hermandad de la Redención, que data del 6 de junio de 1955. La hermandad de la que Santizo es luz y parte.

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