Cinco siglos de devoción en una gran corona

  • El arzobispo, monseñor Asenjo, coronó ayer a la Virgen de la Soledad.

Jornada histórica la vivida en la tarde de ayer en Castilleja de la Cuesta. El arzobispo, monseñor Asenjo, coronó canónicamente a la Virgen de la Soledad de la Hermandad de Santiago durante una bella ceremonia. Más de mil personas abarrotaron la Plaza de Santiago para vivir en directo un acontecimiento que fue vivido con mucho fervor y devoción. Culminó con una gran procesión que se extendió hasta altas horas de la madrugada. Un hito que se arrancó el 25 de septiembre de 2011 cuando el arzobispo, durante la misa de apertura del curso parroquial, instó a la hermandad a que iniciase el camino que condujera a la coronación canónica de la Virgen de la Soledad. Como consecuencia de este proceso quedará además la importante obra social dirigida a la atención de personas mayores, dependientes y desfavorecidas de la localidad.

A las 20:42 el arzobispo imponía La Grandiosa a la Virgen de la Soledad. Un prologando aplauso, una salva de cohetes y la Marcha Real interpretada por la orquesta, completaron la escena. Previamente a la coronación, el canónigo y delegado de Liturgia de la Catedral, Luis Rueda, leyó la homilía escrita por Asenjo. Un fallo en la megafonía deparó este hecho. El arzobispo se limitó a saludar previamente a los asistentes. En la homilía, Asenjo destacó la corona como "una de las más bellas y valiosas de nuestra tradición". La Grandiosa, como es conocida, fue realizada en 1944 por Fernando Marmolejo según un diseño de Juan Oliver, y ha sido restaurada para la ocasión por Manuel Valera.

Terminada la ceremonia, la Virgen de la Soledad protagonizó una procesión histórica.

Etiquetas

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios