La Alameda acumula casi un año de retraso y sigue pendiente de obras

  • Fuentes municipales aseguran ahora que hay un problema con el transformador eléctrico que debe hacer funcionar las tres fuentes y surtidores · El pasado junio fue la última fecha que prometió IU

La Alameda de Hércules sigue enfrascada en obras. No ha tenido resultado alguno el último anuncio del Ayuntamiento de Sevilla de que el nuevo bulevar retrasaría su apertura para abrir a finales de junio pasado. La fecha ha pasado sin pena ni gloria y los vecinos ya están aburridos de tantos aplazamientos de unos trabajos que debían estar acabados en agosto de 2007, es decir, hace casi un año, a juzgar por las fechas que daba Izquierda Unida antes de las elecciones municipales de aquel año.

La realidad es que el Consistorio no termina de hablar claro sobre lo que está sucediendo con las obras del bulevar que se adjudicaron a la empresa Sando, quien comenzó los trabajos en noviembre de 2005 con la previsión de acabarlos en un año y ocho meses.

Ahora el argumento del gobierno municipal (PSOE-IU) es que hay problemas con un transformador de electricidad construido para hacer funcionar, entre otras cosas, las tres fuentes de losetas de colores construidas a nivel del suelo y otros surtidores de agua dispersos por la plaza. Según declararon esta semana fuentes municipales a este periódico, se trata de un conflicto administrativo surgido por un problema de suelo con un propietario particular de la zona donde se ha construido el transformador, en la confluencia de la Alameda con la calle Amor de Dios. El individuo pide al Ayuntamiento que le compense con una cantidad de dinero que las fuentes no han querido determinar.

Desde la compañía Sevillana Endesa, uno de sus portavoces aclaró ayer que el problema eléctrico con el transformador "no es responsabilidad de la empresa" y que se trata "de un problema que tiene Urbanismo para poner en marcha ese centro de transformación". Sólo una vez resueltos estos trámites, el Consistorio podrá pedir a Industria que revise si la instalación es correcta y puede recibir el visto bueno para ceder el transformador a Sevillana Endesa.

El argumento del centro de transformación no se parece nada a la información que las asociaciones de vecinos del barrio han obtenido en el gobierno del distrito Casco Antiguo. Según Pilar Solís, presidenta de la entidad vecinal Alameda de Hércules, la última respuesta que les dieron en el distrito fue que la plaza no se inauguraba por problemas en el sistema de recogida subterránea de basuras. El modelo es idéntico al que ya se instaló en la Plaza del Pumarejo.

El pasado 2 de junio, semanas antes de cumplirse el último plazo de inauguración, el Ayuntamiento sevillano aseguró a la prensa que el final de las obras de la Alameda estaba pendiente de "fuentes y pérgolas", sin citar más detalles. La ordenación de los veladores de los bares de la zona también está causando más de un dolor de cabeza al Consistorio, sobre todo tras las recientes quejas de los empresarios.

El concejal de Infraestructuras para la Sostenibilidad y primer teniente de alcalde, Antonio Rodrigo Torrijos (IU) es quien supervisa directamente la reforma de la Alameda, un proyecto que el grupo de izquierdas considera como una de sus actuaciones estrella en la capital, junto con el carril bici y las bicicletas de alquiler.

A principios de junio pasado, la actividad frenética volvió al bulevar. Cuadrillas de operarios repasaban los alcorques, metían decenas de metros de cables eléctricos en el acerado, pintaban los pivotes que delimitan los carriles de circulación, terminaban el interior de los nuevos quioscos y construían el transformador de la cabecera Sur, pero esa actividad se ha reducido a cero en las últimas semanas. El Ayuntamiento no ha informado oficialmente sobre lo que está sucediendo ni aclara qué nuevo plazo se fija ahora. La señal será la vuelta de las decenas de bancos que esperan almacenados en el antiguo cine.

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