Aliados contra el cáncer de mama

  • El Hospital Virgen Macarena ha incorporado una nueva técnica que permite localizar con precisión los tumores pequeños · El nuevo procedimiento reduce el dolor y mejora el resultado estético

El Hospital Virgen Macarena ha incorporado con éxito una nueva técnica que permite una extirpación más precisa del cáncer de mama y menos dolorosa. Además de mejorar el resultado estético tras la operación, el denominado procedimiento Snoll aporta dos ventajas claves frente a la técnica tradicional: posibilita al cirujano eliminar la lesión de forma más rápida y segura, sin afectar al tejido sano; y en segundo lugar, los especialistas pueden detectar en una sola intervención al ganglio centinela (el ganglio mamario que informa sobre la posible metástasis o extensión del cáncer a otras zonas de la mama).

Alrededor de 70 pacientes al año se pueden beneficiar en el Virgen Macarena de este procedimiento, que se aplicará para eliminar tumores con un tamaño inferior a los cuatro centímetros no palpables y detectados de manera precoz. "Con las campañas y las revisiones de salud, son cada vez más las mujeres a las que se les diagnostica precozmente cáncer, lo que facilita su tratamiento", explica el cirujano Manuel Naranjo.

La técnica Snoll se inicia un día antes de la intervención quirúrgica y requiere de un equipo multidisciplinar formado por expertos en cirugía, medicina nuclear, radiología y anatomía patológica. El especialista en Medicina Nuclear, Pablo de la Riva, explica que todo el proceso en esta lucha contra el cáncer comienza en el servicio hospitalario de Radiología: "Mediante una inyección se coloca un radiofármaco (inyección nanocoloido ecoguiado) en el tumor y para ello se utiliza una ecografía que nos guía hasta la lesión". El segundo paso se produce en el servicio de Medicina Nuclear, donde se captan imágenes de gammagrafía para comprobar la localización del tumor y el ganglio centinela. Los especialistas marcan sobre la piel de la paciente los puntos que guiarán al cirujano durante la operación.

"Al día siguiente se procede a la intervención quirúrgica. Los cirujanos mediante las marcas en la mama y con una sonda detectora llegan hasta la lesión y la extirpan", añade De la Riva. Ya son tres las pacientes que han sido intervenidas en el Virgen Macarena con este procedimiento y los resultados son positivos.

Hasta la fecha la técnica convencional utilizada es más dolorosa porque está centrada en colocar un arpón metálico en la mama para localizar el tumor. La paciente permanece con el arpón, instrumento sanitario similar a un bolígrafo muy fino, durante 24 horas hasta la intervención quirúrgica. El arpón es el guía del cirujano a la hora de extirpar el cáncer en la técnica tradicional. Pero este instrumento presenta el riesgo de moverse y no asegura la eliminación de la zona dañada en su totalidad.

Las intervenciones con el método del arpón, en el 60% de los casos, pueden requerir una segunda operación. Entre el tumor y el tejido sano extirpado tiene que aparecer como mínimo un centímetro de tejido para asegurar que el cáncer desaparecerá por completo. Esta precisión no se consigue en el 60% de los casos tratados con arpón. Frente a esta técnica tradicional, el Snoll sí permite extirpar toda la zona afectada por la enfermedad.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios