calle rioja

Arañas de Marte y otros astronautas

  • Síntesis. Un cineasta en bicicleta, un estudioso de Bach y de Zatopek, un juglar de Bowie

EL director de cine se bajó del periódico y se subió a la bicicleta para ascender el tourmalet de la infancia. Pablo Bujalance entrevistaba a Santi Amodeo en el periódico. Le hacían una autopsia sociológica a la clase media. Quien leyera la entrevista sabría que España es el tercer país que más Oscar ha ganado en la historia del cine y que el cineasta sevillano rodará su próxima película en Marbella. Pasaba en su bicicleta junto a la Casa de las Sirenas donde Juan Belmonte jugaba a indios y vaqueros; José Luis Cuerda llevó al cine El bosque animado, la novela de Wenceslao Fernández Flórez que da nombre a un bar clásico de la zona.

El periódico y la bicicleta son dos buenos inventos unidos por la metáfora de la rueda de prensa. La Alameda es una caja de sorpresas en la que el propio Amodeo rodó su primera película en solitario, Astronautas. Lo hizo en la casa de Eslava Galán, la tercera contribución del escritor de Arjona al séptimo arte. Las otras fueron su trabajo como figurante en la mili en ¡Agáchate, maldito!, de Sergio Leone, y la rocambolesca historia para llevar al cine su novela La mula, memorias de su padre acemilero.

En la Alameda suenan músicas muy diversas. Puedes encontrarte a Dani Burgos, batería de las Arañas de Marte, que homenajean en sus canciones a David Bowie y han actuado en el Habanilla y El Corto Maltés. Un abuelo está pendiente de sus nietos, que juegan al fútbol. Francisco Fernández era catedrático de Lenguaje Musical en el Conservatorio. Coincide con uno de sus discípulos, Juan Carlos Pérez García, profesor de Acompañamiento Musical. Si el cineasta practica el ciclismo como deporte cotidiano, con más espíritu de Jacques Tati que de Vittorio de Sica, el profesor de Música, que tararea los movimientos del arte de la Fuga de Bach y explica que en música la palabra retrógrado es lo contrario que en política, volvió a inscribirse en una prueba rayana en la epopeya. El 14 de mayo, 2.500 corredores saldrán de Ronda en la carrera de los 101 kilómetros. Dálmatas de tajos y senderos. Una competición que tiene su origen en la Legión. La Goyesca de Zatopek.

La madre se avitualla de libros en la biblioteca Alberto Lista de la calle Feria. Uno de ellos podría ser el abanderado de la Feria del Libro. Su autor es Juan Villoro y se titula El libro salvaje. Leí su novela Arrecife y coincidimos en unas jornadas sobre cultura y deporte en Madrid. Es autor del libro Dios es redondo, teología balompédica. De su conferencia, recuerdo dos guindas: la final del Mundial de Sudáfrica vivida por el padre de Iniesta en Fuentealbilla y los quebraderos de cabeza que al público de los Estados Unidos produce un deporte que puede resolverse en partidos sin goles. Nadie gana, nadie marca. Del cero al infinito. Dios es redondo.

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