XIII Congreso Provincial del PP

Arenas rompe el pensamiento único

  • El ex presidente del PP andaluz admite fallos en la última campaña y fija Sevilla como la plaza más difícil para todo el partido, mientras que una ex concejal habla de "fracaso y drama" en las elecciones.

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CHARO pegó el aldabonazo. Y Arenas se flageló. Dos ex dieron la nota: la ex concejal estrella de Zoido y el ex de todo en el PP andaluz. Hay que reconocer que el congreso provincial del PP no fue tan plúmbeo como se esperaba. Sí, hubo mensajes generalistas, vagos, triunfalistas y de aplauso fácil como para llenar un cubo de ropa sucia, que ya se sabe que es un recipiente donde siempre caben más y más prendas. Los congresos -más aún los del PP- son productos de consumo interno, una especie de ad calorem laico, una representación donde hay que intuir más que ver, una oportunidad para la exposición de ponencias que parecen ensayos de redacción de la EGB y unas citas donde se consumen productos congelados en las cocinas del partido. Por eso impactó la intervención de la militante Charo García, que fue el fichaje femenino más sonado en la primera intentona de Zoido por alcanzar la Alcaldía, aquellas municipales de 2007 en las que ganó en votos pero quedó orillado del poder. La hoy ex concejal realizó una interesante enmienda a la ponencia de estrategia política. Se presentó como una profesional que trabaja en el Hospital Virgen del Rocío, "buque insignia de la sanidad andaluza, controlado por el PSOE". Lo mejor vino cuando se cargó el pensamiento único que sostiene el triunfo del PP en Sevilla: "Ha sido un fracaso y un drama". Rebajó el triunfalismo como el padre que sorprende a los hijos de fiesta y, zas, apaga la música: "Hay que hacer un diagnóstico serio de las razones por las que no ganamos en Sevilla". Fue más allá al referirse a la clase política: "Hay que reflexionar. ¿Por qué hay tanta fractura entre los políticos y los ciudadanos? La gente tiene que ver que tenemos sus mismos problemas. Los programas electorales tienen que ser cumplibles, porque la próxima vez no nos van a perdonar". Y ojo al futuro: "Rajoy necesitará nuestros votos y nuestra fuerza". La enmienda (honda reflexión más bien) fue aprobada por unanimidad. Y no poco mérito tiene quien ha sido capaz de ir a contramano, sobre todo minutos después y minutos antes de una letanía de discursos trufada de mensajes sobre pírricas victorias y espectaculares avances.

Arenas irrumpió a las 12:40 con la melodía oficial del partido tronando en el salón de Los Lebreros, el mismo en el que se celebra El Rastrillo. "Mira, allí donde está Javier ahora se pone el puesto de la duquesa de Alba". Y el campeón se hartó de dar esas palmaditas leves en la oreja que pega mientras asoma la lengua mordida. Y con Arenas se rebajó aún más el índice matinal de almíbar en el congreso. Dijo que le habían pedido que hablara cuando a él ya sólo le toca "escuchar". Hizo autocrítica al admitir "errores en la pasada campaña de las autonómicas". ¿Creerse las encuestas y mantener un perfil plano? El runruneo estaba servido. No dejó lugar para la duda: "Me habéis dado mucho en la vida y no podré compensarlo. Me disteis el honor de ser candidato a la Presidencia de la Junta. Seguro que cometí muchos errores, pero el esfuerzo y la convicción fueron máximos. El que tiene muchas responsabilidades y toma muchas decisiones al día se equivoca". Como aquello del penalti fallado por el que lo tira. Y recordó que en ocasiones había tenido que tomar decisiones duras sobre el propio Juan Bueno. Y, claro, Juan Bueno las había asumido con gran entereza. Cómo no. Así son los partidos y, hablando de penaltis... El fútbol es así.

Arenas había interrumpido el discurso de la diputada autonómica y ex concejal Alicia Martínez, que reveló al auditorio una de las que ella debía entender como gran e impagable aportación de José Luis Sanz, alcalde de Tomares, a los catálogos de ámbito internacional sobre estrategia política: "José Luis reparte chucherías a los niños del pueblo en sus cumpleaños. ¡Esos son los detalles de cercanía que gustan a la gente!" Y sonó un aplauso.

Y Zoido interrumpió el del portavoz en la Diputación, Eloy Carmona. A las dos grandes verdades aportadas en la jornada matinal por Charo García y Javier Arenas en ese juguemos a ser sinceros hay que sumar una tercera que dijo Carmona sobre su propio discurso: "A lo mejor os estoy soltando un peñazo..." Se agradece, Eloy. Carmona dijo una frase demoledora: "Las diputaciones provinciales son necesarias". Será por eso por lo que alguien escribió que un meteorito acabó con los dinosaurios, pero está por ver qué acaba terminando con las diputaciones.

Y Carmona aportó una cuarta. ¿O fue un mero traspiés? Dijo mirando a Arenas: "Sin ti va a ser difícil que alcancemos más..." Y, claro, como también estaba ya Zoido en la primera fila, tuvo que recular: "Pero lo intentaremos, lo intentaremos". Tendría que haber seguido el manual sobre cómo tratar el pasado representado por un jarrón chino: ojo al manipularlo porque se rompe y te puedes herir.

La mañana la animaron los policías y bomberos que se manifestaban a las puertas del hotel y pitaban la entrada de algunos militantes. El veterano Jaime Raynaud se olió el bochinche y accedió por el bar. El defensor del ciudadano, José Barranca, se llevó algunos elogios, al igual que el concejal Beltrán Pérez, que defendió después con pasión y verbo fácil el informe de gestión del partido. Se nota que Pérez es muy querido por la militancia de los pueblos. A otro veterano, Jaime Bretón, le anunciaron que sería el responsable del foro de ideas y debates, algo así como una versión pepera del Caldera de los tiempos del zapaterismo. El caso es que hubo hasta militantes que se encelaron porque a ellos no les pitaron. No serían nadie cuando se creían alguien. No faltó la cuota de caspa: alguna corbata con la bandera nacional sobre fondo azul y el tramo de rubias (cada vez más menguado) con los pantalones muy petados. Cuando por la tarde salió la composición de la ejecutiva y demás sanedrines, el teléfono escupió un sms: "Lee bien la lista. Esto lo han fraguado este verano en el chiringuito La Ballena Verde, en Zahara de los Atunes".

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