El Arzobispado afronta obras en 40 edificios de su propiedad

  • La Iglesia de Sevilla realiza actualmente un esfuerzo económico de más de 3 millones de euros para salvar varios templos de la provincia · Sólo en casos muy contados se cuenta con la ayuda pública

La Iglesia de Sevilla predica la debilidad de sus cuentas bancarias al mismo tiempo que su impotencia para mantener a punto su ingente cantidad de templos y casas. Si el 80% del patrimonio histórico-artístico de la capital es de titularidad eclesiástica, la provincia se caracteriza también por un catalogo bien nutrido de iglesias de reconocido valor que se mantienen en muchos casos a duras penas y gracias a las gestiones y al voluntarismo de párrocos y alcaldes que intentan hacerse oír en la Consejería de Cultura de la Junta para obtener ayuda pública. En otros casos se recurre a la propia feligresía y a otras soluciones imaginativas para obtener fondos con los que restaurar torres, campanarios, casas rectorales o templos enteros. La gran tarea de la conservación de este patrimonio ha de compaginarse necesariamente con el programa de edificación de nuevas parroquias en una ciudad cuyos límites poco tienen que ver con los de hace tres décadas. Para este objetivo sí se cuenta con una fuente de ingresos importantes, como es el 30% de la recaudación que se obtiene por la denominada visita cultural a la Catedral.

Lo que se tiene muy claro en el Arzobispado es que el modelo de restauración del Salvador, donde las obras comenzaron el mismo año en que se cerró el templo al culto, no es repetible por muchos motivos. En aquella ocasión se sumaron las aportaciones de los particulares (que concienciaron a la sociedad local y a las autoridades civiles) con las de las tres administraciones públicas (municipal, autonómica y estatal). La autoridad eclesiástica es consciente de que no puede recurrir sistemáticamente al esfuerzo económico de las mismas personas para similares objetivos.

La ayuda pública para restauraciones sólo se logra en casos de iglesias catalogadas, mayoritariamente ubicadas en los cascos históricos de los municipios, y tras años de gestiones. En no pocos casos hay que recurrir a otras fórmulas para rehabilitar íntegramente un templo, frenar su deterioro o simplemente acometer reparaciones parciales.

El Arzobispado divide su programa de obras en tres grandes apartados. El primero corresponde a las denominadas obras en estudio, que son aquellas que están en fase de elaboración de los proyectos, donde se incluyen desde los edificios que sufren filtraciones en muros y cubiertas hasta la construcción de nuevas parroquias. En las obras en estudio hay que tener en cuenta el plan de construcciones de nuevos inmuebles 2004-2010 que trazó el Arzobispado en su día para planificar hasta 31 intervenciones. El segundo gran apartado está dedicado a las obras en ejecución, que son aquellas que están contratadas y asumidas directamente por el Arzobispado. Y el tercero abarca las obras que financia la Consejería de Cultura.

Entre las obras en estudio las hay que son de edificios de nueva planta. Aquí hay que incluir la parroquia de nueva creación en el sector sur de la ciudad, en la zona conocida como Nuevo Porvenir (antigua Catalana de Gas), junto a la actual sede del Distrito; el complejo parroquial de Santa María del Pueblo de Dios, en la prolongación de la barriada de las Naciones, donde se ha pedido al Ayuntamiento una ampliación de los terrenos actuales para levantar las dependencias parroquiales; el nuevo complejo parroquial de Bellavista, y la construcción de la segunda fase de dos complejos parroquiales ya iniciados, el de la Parroquia del Buen Pastor (Palmete), donde hacen falta los locales pastorales, y el de la Parroquia de la Ascensión del Señor (Sevilla Este), donde paradójicamente aún resta por construir el templo, pues hace años que se cuenta ya con los locales; y el nuevo complejo de Bellavista.

También figura en fase de estudio diversas obras de envergadura en la provincia. Son los casos del nuevo complejo parroquial de la Parroquia de la Oliva de Dos Hermanas, El Viso del Alcor, Marchena (donde la parroquia ha pedido un préstamos bancario), Gines (donde se plantea como la obra social de una próxima coronación canónica), Lora del Río (donde está prevista una reforma de la parroquia de San Sebastián) y Las Navas de la Concepción (en proyecto los nuevos locales pastorales).

Dentro del gran epígrafe de las obras en estudio hay también una serie de restauraciones de las que actualmente se elabora el proyecto. De ellas la más interesante es la de la iglesia del convento de Santa Clara. Cuando se cedió al Ayuntamiento, el Arzobispado se reservó la propiedad del templo de acuerdo con un convenio que dicta que el Consistorio se hará cargo de su rehabilitación. De la Parroquia de la Blanca Paloma, en la barriada de Los Pajaritos, se redacta el proyecto de sustitución de las cubiertas. También hay proyectos en fase de preparación en la provincia. En Guadalcanal está pendiente la restauración de la sacristía, los locales pastorales y la torre. En el poblado de Setefilla y en Castilblanco de los Arroyos, la reparación de las cubiertas de los respectivos templos. En San Nicolás del Puerto, el Ayuntamiento se hace cargo del estudio de las patologías de la parroquia para reparar los desprendimientos provocados por un nido de cigüeña. En la parroquia de Villanueva del Río es necesario reiniciar un proceso contra las termitas. En Estepa se está pendiente del proyecto de restauración de las cubiertas de las iglesias del Carmen y de la Asunción. En Corcoya (Badolatosa) está en estudio la restauración de las cubiertas del templo de la Fuensanta. En La Puebla del Río se necesitan reparaciones en el templo. Y en Bollullos de la Mitación la restauración de las cubiertas.

El Arzobispado incluye también entre las restauraciones en estudio las correspondientes a las casas rectorales de las parroquias de Nuestra Señora de la Candelaria (Sevilla), Castilblanco de los Arroyos, El Viso del Alcor, Santiago y San Agustín (Alcalá de Guadaira), Castillo de las Guardas, Santiponce y Bollullos de la Mitación.

El segundo gran apartado es el de las obras en ejecución. De ellas llama la atención la construcción del complejo parroquial de San Pío X, en el Polígono Sur, donde el inmueble que se usa hasta ahora es provisional. El presupuesto total es de 2 millones de euros. La financiación corre a cargo de la Gerencia de Urbanismo del Ayuntamiento, que asume el 42% del coste, y de seis empresas constructoras (Sando, Martín Casillas, Anev, Selma, Azagra y Solurban), que sufragan el resto. Se trata de toda una apuesta por la regeneración de esta zona de la ciudad.

En marcha está también la primera fase del complejo parroquial de la barriada Las Huertas, donde la parroquia de Nuestra Señora del Reposo afronta las obras por valor de 755.000 euros. La rehabilitación de la parroquia de Nuestra Señora del Rosario, en San Jerónimo, cuesta 531.000 euros; la de Santa Teresa, 140.000 euros, y la de Jesús Obrero del Polígono Sur, 153.000. En la provincia está ejecutándose la primera fase del complejo de Santa María y San Miguel de Alcalá de Guadaíra por un valor de 480.000, costando el proyecto total 1,7 millones de euros. Y en Osuna está a punto de empezar la rehabilitación de las cubiertas de la iglesia de Santo Domingo por 1,2 millones de euros. Todas estas últimas obras se financian con dinero de la Iglesia, aunque en el caso de Osuna no se pierde la esperanza de que la Consejería de Cultura cumpla la promesa realizada antes de las últimas elecciones autonómicas y suscriba un convenio para este proyecto.

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