La Audiencia reabre la investigación por los daños de la huelga en Tussam

  • El tribunal revoca el auto de archivo decretado por la juez a instancias del fiscal y pide que averigüe si hubo coacciones

La Audiencia de Sevilla ha reabierto la investigación por los destrozos originados en un centenar de autobuses de Tussam durante la huelga convocada en mayo de 2007 y en la que fueron imputados nueve trabajadores.

Un auto dictado por la Sección Primera de la Audiencia ha revocado el sobreseimiento decretado por el juzgado de Instrucción número 13 de Sevilla a instancias de la Fiscalía hispalense, que después de analizar el atestado realizado por la Policía Nacional y tomar declaración a los imputados consideró que no había pruebas suficientes para atribuir a los trabajadores los daños causados.

La resolución de la Audiencia Provincial ha estimado el recurso de apelación que presentó la empresa municipal de transportes contra el archivo de la causa, que se produjo en junio de 2007. Tras reabrir la investigación, los magistrados han ordenado al juzgado de Instrucción que practique nuevas pruebas, entre ellas una diligencia de reconocimiento para tratar de identificar a algunos de los imputados como las personas que provocaron los daños en los vehículos de Tussam.

El tribunal ha requerido a la instructora para que investigue si los hechos denunciados pueden ser además constitutivos de un delito contra los derechos de los trabajadores, tipificado en el artículo 315 del Código Penal, que castiga con penas de entre seis meses y tres años de prisión a las personas que "actuando en grupo, o individualmente pero de acuerdo con otros, coaccionen a otras personas a iniciar o continuar una huelga".

Los nueve trabajadores imputados fueron detenidos sobre las seis de la madrugada del 21 de mayo de 2007, durante la primera jornada de la huelga. Los incidentes se prolongaron hasta el mediodía, lo que llevó a la Fiscalía a pedir el sobreseimiento de las actuaciones contra estas personas, al entender que no podía achacárseles la totalidad de los destrozos causados a los autobuses de Tussam. El Ministerio Público también esgrimió para pedir el archivo que no había pruebas de su participación en los hechos porque los policías declararon que vieron cómo los empleados lanzaban objetos o hacían ademán para hacerlo, pero no pudieron concretar si se trataba de piedras u otros objetos similares, ni tampoco si alcanzaron realmente a los vehículos.

Las nuevas pruebas ordenadas por la Audiencia hispalense van precisamente en la línea de tratar de acreditar la participación de los imputados en el lanzamiento de los objetos. La Fiscalía apuntó la dificultad añadida de identificar a los autores puesto que los hechos habían ocurrido de noche. La Policía precisó que algunos de los trabajadores se habían escondido entre los matorrales, como en una especie de emboscada para atacar a los autobuses, pero los trabajadores rechazaron que se ocultaran y que lanzaran piedras. Uno de los arrestados se dirigía a las cocheras de Tussam para incorporarse a su puesto de trabajo, ya que se encontraba dentro de los servicios mínimos fijados por la empresa, por lo que no tenía, en principio, relación con los incidentes.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios