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Aval de Dionisio Ridruejo para el viaje de una italiana a Sevilla

  • Miradas. Sevilla fue una de las escalas de la periodista comunista Rossanna Rossanda en su visita a España en marzo de 1962. Javier Aristu cuenta en un libro detalles de ese viaje

Javier Aristu, que antes de jubilarse fue profesor de Lengua y Literatura y candidato a la Alcaldía de Sevilla. Javier Aristu, que antes de jubilarse fue profesor de Lengua y Literatura y candidato a la Alcaldía de Sevilla.

Javier Aristu, que antes de jubilarse fue profesor de Lengua y Literatura y candidato a la Alcaldía de Sevilla. / d.s.

En el libro de Javier Aristu El oficio de resistir (Miradas de la izquierda en Andalucía durante los años sesenta) hay un episodio vinculado con la Facultad de Derecho que ahora celebra sus quinientos años de historia.

Tras una escala en la Andalucía profunda que Alfonso Grosso y Armando López Salinas trasladaron a su libro Por el río abajo, un viaje a pie por el Bajo Guadalquivir desde Coria hasta Sanlúcar de Barrameda, el segundo capítulo lo titula La chica con la maleta. Buscando a la oposición. La chica (hoy tiene 93 años) era Rossanna Rossanda, que en marzo de 1962 viaja a España por encargo del Partido Comunista italiano.

En Barcelona se entrevista con los hermanos José Agustín y Luis Goytisolo -Juan ya debía estar residiendo en París-, con Josep Maria Castellet, el autor de la célebre antología de los Novísimos, y con el dirigente socialista Joan Raventós, que coincidió en la mili con el mayor de los Goytisolo.

Jorge Semprún, que con los años ganaría el Planeta y sería ministro de Cultura con Felipe González, le da las directrices de Javier Pradera en Madrid. En esta ciudad intentó sin fortuna entrevistarse con el profesor Aranguren, Ramón Menendez Pidal y Rafael Sánchez Ferlosio. José María Gil Robles, dirigente de la CEDA en la República, sí la recibió en su despacho. 1962 es el año del llamado Contubernio de Múnich, intento por minar el franquismo por una oposición de la que se excluía a los comunistas.

Dionisio Ridruejo la recibe en su casa. Coautor del Cara al Sol, estuvo en la División Azul. De la Falange pasó a una sincera oposición al franquismo. Este intelectual es la aduana de la llegada a Sevilla de Rossanna Rossanda.

Ridruejo le dio una carta de presentación a la periodista italiana para Manuel Giménez Fernández. Este catedrático de Derecho Canónico que había sido ministro de Agricultura en la República apadrinó a una generación de alumnos que en el transcurso de los años pasarían de la clandestinidad al Gobierno. "Me manda Ridruejo", cuenta Aristu que le dice Rossanda al catedrático. "Giménez Fernández lee la carta del madrileño que le muestra la italiana y luego la rompe en pedazos y la tira en una papelera". La verá al día siguiente, pero en su despacho. "En la Universidad no se puede hablar, están rodeados de espías y bandidos". No pudo ver a los comunistas, porque se había producido una caída de dirigentes de la organización. Aristu se documenta y relata que en 1961 una redada desarticuló el Partido en Hispano-Aviación y entre los detenidos menciona al histórico, combativo y entrañable sindicalista Jaime Montes.

En los "huecos de conspiración", como los llama Aristu, la enviadaespecial "hace turismo por Sevilla, recorre el centro, visita los Alcázares, la Catedral, a la espera de ser recibida por el famoso demócrata cristiano". En el intervalo decide visitar a un abogado socialista. Algunos habían salido de prisión con el indulto concedido a la muerte de Pío XII en 1958. La italiana no da el nombre del abogado, pero por edad (tenía 19 años), Aristu descarta que fuera Felipe González.

En su despacho, con paredes "repletas, entre libros de Derecho Canónico, de crucifijos, vírgenes dolorosas y fotografías de familia", el profesor Giménez Fernández la recibe acompañado de dos profesores ayudantes y de dos estudiantes. "¿Era el Fanfani español?", se pregunta sobre Giménez Fernández el propio Aristu refiriéndose al legendario político de la Democracia Cristiana italiana. "Hay que impedir que termine en manos del Opus, de Fraga o de López Rodó".

Después de ver a Gil Robles en Madrid y a Giménez Fernández en Sevilla, el tiempo demostró que no era una apuesta de futuro. "El proyecto democristiano en 1976 è finito. Una más de las sorpresas que nos deparará 1977".

De Sevilla, Rossanna Rossanda viaja hasta San Sebastián para entrevistarse con Luis Martín Santos, el médico que un año después publicará la novela Tiempo de Silencio, una especie de guía sentimental del final del franquismo. Trabaja en el Hospital Psiquiátrico de San Sebastián y el contacto para la cita se lo ha dado el editor Carlos Barral.

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