El Ayuntamiento saca a subasta uno de los locales de Robles en el Laredo

  • Se trata del inmueble del número 90 de Sierpes, por el que se ofrecen 15 años con una renta de 3.200 euros mensuales

Una puerta abierta a que Robles deje de regentar uno de los dos locales en los que opera en el edificio Laredo. La Gerencia de Urbanismo saca a subasta la adjudicación del contrato de alquiler por 15 años del local del número 90 de la calle Sierpes, sito en el conocido como edificio Laredo, un inmueble de propiedad municipal de alto valor histórico-artístico y de ubicación estratégica. Se trata de un establecimiento que en la actualidad regenta la firma de hostelería Robles bajo la denominación comercial La bodeguita de Sierpes.Todos los empresarios de hostelería interesados podrán presentar ofertas, aunque Robles mantiene un derecho de adjudicación preferente siempre y cuando iguale la máxima oferta presentada. El local está incluido en el denominado Patrimonio Municipal del Suelo y había sido objeto de un contrato de alquiler de renta antigua desde el 1 de enero de 1940 hasta el 20 de diciembre de 2015, fecha desde la cual no rige ningún contrato. El gobierno de Espadas ha optado por sacar a subasta un nuevo contrato de alquiler con el objetivo de mantener el uso hostelero. Con anterioridad al bar de Robles, en este local funcionó un comercio de helados italiano. El local tiene una superficie de 54,65 metros cuadrados. El Ayuntamiento solicita una renta de 38.400 euros al año, poco más de 3.000 euros al mes. Se trata de una ubicación privilegiada, en el arranque de la calle Sierpes, a la vera de la Plaza de San Francisco y junto al conocido bar Robles Laredo. La firma Robles se hizo con el primer local del Laredo (la mítica cafetería de la esquina, un símbolo de la hostelería local durante décadas) durante el mandato de Alfredo Sánchez Monteseirín, en una operación no exenta de polémica que consistió en un traspaso en el que cobraron tanto el Ayuntamiento como los anteriores dueños del negocio. Una operación de un total de 300.000 euros que condujo después a la polémica reforma estética del local, una transformación finalmente avalada por la Comisión de Patrimonio de la Delegación Provincial de Cultura. A principios de 2015, en el tramo final del mandato de Juan Ignacio Zoido (PP), la firma Robles optó por su expansión en el histórico edificio ocupando el local que quedaba libre, un nuevo enclave del inmueble regionalista de principios del siglo XX con vistas a la Giralda. El gobierno del PP, al igual que hizo el ejecutivo de Monteseirín, facilitó la operación de expansión de Robles en un edificio monumental.

El local en cuestión dejó de ser heladería y tienda de bocadillos y latas para acoger un bar con una lista de tapas típicas del gusto sevillano. Un año y pocos meses después de su inauguración como tal, la Gerencia de Urbanismo que controla el PSOE de Juan Espadas se ha visto obligada a sacar a subasta el local de privilegiada ubicación y a tener que escuchar ofertas diferentes a la de Robles si las hubiera, pues los plazos del contrato de renta antigua han expirado y los servicios jurídicos del Ayuntamiento han apostado por sacar el denominado "Pliego de condiciones jurídico-administrativas para la adjudicación mediante procedimiento abierto de contrato de arrendamiento de local municipal para uso distinto al de vivienda".

La convocatoria de la subasta del local se lleva con una discreción poco habitual, sin más ruido que el generado por el grupo político Participa Sevilla, que defiende que los locales propiedad del Ayuntamiento deben ir destinados a fines muy distintos a los de la hostelería, en una ciudad con más de cuatro mil licencias a bares y restaurantes. La portavoz de Participa Sevilla, Susana Serrano, considera que ese pequeño local podría acoger la Oficina Municipal de la Vivienda, cuya sede se encuentra en San Jerónimo. Al mismo tiempo, censura que las condiciones que se ofrezcan para hacerse con el local sean las de un blindaje en la práctica, pues se trata de 15 años con una prórroga de cinco más de forma automática. Y también critica que el precio de salida, unos 3.200 euros al mes, se encuentre muy por debajo de los precios actuales del mercado en la zona más cotizada de la ciudad y mejor comunicada, pues el edificio Laredo está a escasos metros de la parada del tranvía de la Plaza Nueva. Participa Sevilla recuerda que el gobierno de Zoido pudo recuperar este local finales de 2014, pero decidió permitir un traspaso para que continuara el uso hostelero sin ejercitar el derecho de tanteo legal del que disponía el Ayuntamiento.

La firma Robles posee el derecho preferente contemplado en la Ley 29/1994 de 24 de noviembre de Arrendamientos Urbanos, según la cual el arrendatario tendrá derecho a continuar en el local arrendado si el arrendador (el Ayuntamiento en este caso) pretendiese celebrar un nuevo contrato con distinto arrendatario antes de haber transcurrido un año a contar desde la extinción legal del arrendamiento.

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