Polémica · Roces entre residentes y rocieros

¿'Botellona' o caridad?

  • Vecinos de la calle Parras se quejan por las "fiestas" de la hermandad rociera de la Macarena · La corporación asegura que se realizan para recaudar fondos asistenciales.

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Para algunos son "fiestas rocieras que duran hasta bien entrada la noche y que se disfrazan de convivencias", para otros herramientas con las que se logran fondos para atender las "urgentes necesidades del barrio".

La Asociación Vecinal del Casco Norte de Sevilla La Revuelta (una organización que defiende la "convivencia pacífica, solidaria, multicultural e igualitaria" en la Macarena) se ha erigido en portavoz de las "quejas del vecindario" sobre el "continuo botellón" que se organiza los fines de semana en el exterior de la casa de la hermandad rociera del barrio, ubicada en la calle Parras.

Según los vecinos, están hartos de las llamadas convivencias, que comienzan en el interior de la casa de hermandad pero terminan invariablemente, "sin permiso oficial alguno", en la acera y la calzada, donde "suele ser habitual el canto, las palmas y el toque de guitarra y del cajón flamenco".

La Revuelta va más allá y señala que, "pese a la normativa que impide el consumo de bebidas en la calle", el Ayuntamiento es cómplice con una actitud "llena de arbitrariedad, nepotismo y amiguismo". La asociación no duda en hablar de las "importantes influencias que tiene la hermandad rociera en el nuevo gobierno municipal". Como prueba de esta complicidad, señalan que, "a finales del mes de noviembre", se colocó en los extremos de la fachada de la casa de hermandad una señal de salida de emergencia que, según los denunciantes, tiene la finalidad de impedir que los coches aparquen y así garantizar el espacio necesario para montar las fiesta pertinentes. "Ayer domingo volvió a repetirse la fiesta. Desde última hora de la mañana hasta la noche los cofrades rocieros ocuparon la calle y estuvieron bebiendo, cantando y tocando instrumentos musicales", aseguran los vecinos

Desde la hermandad, evidentemente, se ven las cosas de una manera muy diferente. Según su hermano mayor, Antonio Neira, estas reuniones no superan la "media docena al año" y se realizan dentro de la casa. "Eso sí, hay gente que sale a fumar, porque nosotros somos muy respetuosos con ese tema". Además, deja claro que estas convivencias se organizan para recaudar fondos para la bolsa de caridad y, como ejemplo, pone los 11.000 kilos de comida y los 14.000 euros en ropa y calzado infantil que, según él, se han repartido entre las personas más necesitadas del barrio.

"Nosotros no hemos pedido la salida de emergencias, sólo un vado, pero si el Ayuntamiento nos la ha puesto será para garantizar la evacuación de la casa de hermandad en un momento determinado". Para el alcalde de carretas de la hermandad rociera, Antonio Cruz, la salida sirve para "salvar el simpecado" en caso de incendio.

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