Chaves defiende la paridad de cargos y percibe "machismo" en sus detractores

  • El socialista hace una defensa velada de la decisión de Rajoy de nombrar como portavoz del PP a Sáenz de Santamaría · Critica que "alguien" llame "rosa" a un Gobierno paritario

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Superado el debate de investidura gracias a la mayoría absoluta que el PSOE obtuvo en las elecciones autonómicas del 9 de marzo, Manuel Chaves tomó ayer posesión de su cargo como presidente de la Junta de Andalucía, por sexta vez consecutiva, para los próximos cuatro años.

En un acto celebrado en un abarrotado salón protocolario del antiguo Hospital de las Cinco Llagas, sede del Parlamento andaluz, Chaves subrayó en su discurso las que deben ser señas de identidad de una Andalucía "que se siente, al mismo tiempo, orgullosamente española". De hecho, cinco ministros del Gobierno de la Nación arroparon al presidente andaluz en el inicio de un nuevo mandato con el que sumará 22 años al frente de la Junta.

Pero fue el concepto de igualdad entre hombres y mujeres, el mismo que José Luis Rodríguez Zapatero ha querido destacar en la composición de su Gobierno con un Ministerio específico que dirigirá la gaditana Bibiana Aido, el rasgo con el que Chaves quiso identificar a ambos ejecutivos socialistas.

Un día después de dar a conocer que su equipo contará con ocho mujeres y siete hombres, Chaves defendió los gobiernos paritarios que ambos presidentes han diseñado en Andalucía y en España, al tiempo que arremetió contra los detractores de la iniciativa, iniciada por él en la Junta desde el año 2000.

Al reelegido presidente andaluz no le importó que "alguien" llame a su Ejecutivo "gobierno rosa", en referencia a la denominación que le dedicó el presidente italiano electo, Silvio Berlusconi, al Gabinete de ministros de Zapatero. "No sé si será rosa o rojo, o violeta, o verde y blanco; lo que no será es un Gobierno gris porque tendrá toda la riqueza cromática que sólo puede aportar la igualdad", aseveró.

Y continuó con una crítica a quienes descalifican la igualitaria presencia de hombres y mujeres en los cargos de poder, "ese machismo que, de forma más abierta o más soterrada, sigue subyacendo en sectores de nuestra sociedad y que es un residuo del pasado". Chaves se refirió en concreto a las reacciones que descalifican a los gobiernos paritarios "o incluso a aquellas que critican el hecho tan sencillo de que el principal partido de la oposición en España ya no tenga un portavoz, sino una portavoz", en lo que se interpreta como un inusitado apoyo a la decisión de Mariano Rajoy de ubicar al frente de la portavocía de su grupo en el Congreso a Soraya Sáenz de Santa María.

Chaves defendió la incorporación a la vida política "de la mitad de la población, uno de los principales activos de nuestra tierra" y aseguró que mantendrá la "batalla" por la igualdad al configurarse ésta como un "imperativo ético, político y democrático".

No sólo hacia la mujer dedicó su intervención el presidente de la Junta. Chaves ensalzó, entre otros, el valor de la solidaridad entre las comunidades de España, "que puede ser de ida y vuelta, en la que todos podemos aportar y que fortalece la cohesión de este proyecto asentado en la pluralidad y diversidad de este proyecto llamado España". Entre los dirigentes autonómicos que acudieron a la toma de posesión de Chaves se encontraron José Montilla, presidente de la Generalitat de Cataluña; Francesc Antich, presidente de Baleares, y la vicepresidenta de Castilla La Mancha, María Luisa Araújo. El presidente de Extremadura, Guillermo Fernández Vara, ya le acompañó en el debate de investidura.

En su concepto de Andalucía, Chaves dijo que, para él, es lo primero, sin que la afirmación apareje algún significado "excluyente", sino una idea de comunidad "acogedora, orgullosa de su identidad, forjada en siglos de historia y de cultura, pero también universal, cosmopolita y atravesada por las corrientes de la modernidad y del progreso".

En un discurso con un marcado acento institucional, Chaves se emocionó al dirigirse a su familia en el capítulo de agradecimientos, al inicio de su intervención. Con voz temblorosa, miró a la primera fila del auditorio y aseguró que "sin lo que me enseñaron mis padres y sin el respaldo permanente de mi mujer y mis hijos, de mis hermanas y hermanos, me hubiera resultado imposible llevar a buen fin mi proyecto de servicio a la comunidad".

Pero la anécdota de la jornada la protagonizó su nieta mayor, Lucía, a la que Chaves, saltándose el protocolo, cogió en brazos al finalizar el acto. A las niñas ya les había dado las gracias, "porque pocas cosas ilusionan más y, en consecuencia, rejuvenecen más, que jugar y reírse con ellas". Y en un tono distendido, una vez prometido el cargo ante la Constitución y el Estatuto andaluz, Chaves ordenó a los presentes un "rompan filas", antes de dirigirse, todavía con su nieta en brazos, a saludar a los compañeros y amigos que le aguardaban, "los que te dan fuerza física y psíquica para ejercer la acción de gobierno", comentó a los periodistas. Una despedida de lo que supuso para el renovado presidente de la Junta un "día muy feliz".

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