Tribunales

Condenado por violar a una joven inglesa que conoció en un bar

  • Se apoderó de un monedero con 25 euros, un reloj, una cámara de fotos, tres anillos y un móvil

La Audiencia de Sevilla ha condenado a tres años de cárcel a un joven de 22 años que agredió sexualmente a una chica inglesa a la que conoció en un bar, tras lo cual se apoderó de su reloj, un monedero, una cámara de fotos y las llaves de su casa.

Una sentencia de la Sección Séptima de la Audiencia, dice que el acusado M.A., de 22 años, conoció a las 00:30 del 21 de junio de 2008 a la joven inglesa L.F.A., entonces de 23 años, en el bar Bauhaus de Sevilla.

Tras salir del local, llevó a la joven hacia el puente de la Expiración de Sevilla, donde en un lugar solitario abusó de la muchacha.

A continuación se apoderó de un monedero con 25 euros, su reloj, una cámara de fotos, tres anillos, un móvil y de las llaves de la casa donde residía en Sevilla.

La sentencia condena al joven marroquí a un año por agresión sexual, frente a los nueve años que pidió el fiscal, porque no considera demostrado que el acusado introdujera a la víctima los dedos en la vagina, extremo que la joven denunció ante la Policía pero que no fue capaz de recordar cuando declaró por videoconferencia en el juicio.

En este extremo, la sentencia aplica el principio de "in dubio pro reo" porque el único testimonio a favor de la introducción de los dedos fue prestado por el forense que examinó a la víctima y a quien supuestamente se lo relató, si bien los jueces recogen que el inglés del médico era defectuoso y tampoco eran "óptimos" los conocimientos de español de la víctima.

El fallo aplica al acusado la atenuante de dilaciones indebidas en la administración de Justicia porque la causa estuvo paralizada, por falta de autor conocido, desde el 10 de diciembre de 2008 hasta que el 30 de septiembre de 2010 el acusado fue detenido por otra causa y se comprobó que su ADN coincidía con los restos biológicos hallados en la víctima.

El acusado, por su parte, dio numerosas versiones diferentes de lo ocurrido y primero negó haber conocido a la chica o haber estado en el bar Bauhaus, pero ante el juez instructor declaró que la había conocido veinte días antes y que había mantenido relaciones sexuales con ella en cinco ocasiones.

En el juicio oral, por su parte, manifestó que mantuvo las relaciones relatadas con el consentimiento de la víctima.

Los jueces le imponen dos años de cárcel por un delito de robo con intimidación y un año por agresión sexual, junto a la obligación de indemnizar a la joven inglesa en 6.000 euros por el daño moral causado y en 705 euros por los objetos sustraídos.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios