Polémicas ciudadanas Los frentes vecinales que tiene abiertos el Ayuntamiento se centran en la 'botellona' y los aparcamientos

El Consistorio incumple hasta ocho normativas legales contra el ruido

  • Seis entidades vecinales amenazan con llevar al Ayuntamiento a los tribunales si en dos meses no pone en funcionamiento el botellódromo y aplica la legislación de veladores y zonas saturadas de ruido

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Las entidades vecinales de Huerta de la Salud, Estación de Córdoba, Los Remedios, Blanco White (Nervión), Triana Casco Antiguo y la Confederación de Asociaciones Independientes de Sevilla han presentado una reclamación ante la delegación municipal del Medio Ambiente del Ayuntamiento de Sevilla, que dirige la socialista Encarnación Martínez, para que cumpla con la ley de ruidos -también en los veladores y terrazas- y la que le obliga a poner en funcionamiento un botellódromo donde se puedan tomar bebidas en la calle. Los reclamantes dan un plazo de dos meses al Consistorio tras el que amenazan con defender su derecho al descanso en los tribunales de justicia.

Antes de llegar a la Justicia, el primer paso que han dado los vecinos fue presentar ayer ante el registro de la concejalía de Medio Ambiente un escrito en el que solicitan información exhaustiva sobre los motivos de ocho incumplimientos que tienen que ver con la Ley de Ruido (2003), el Reglamento contra la Contaminación Acústica (2003) y la Ley Antibotellón (2006, sobre actividades de Ocio en Espacios Abiertos). Los puntos pendientes de cumplimiento son los mapas de ruido, las zonas especiales para botellón y la apertura de órganos de participación ciudadana sobre este tema, la adaptación de la ordenanza local de ruidos al reglamento andaluz, que se fije un criterio para otorgar veladores como actividad generadora de ruidos, que no se autoricen bares de música con terraza y que se revisen cada tres meses las zonas saturadas de ruido.

En vista de la situación, las seis entidades reclamantes exigen al Ayuntamiento tener acceso a información relativa a los motivos por los que se incumplen estos ocho aspectos. Así pues, piden saber cuál es el estado actual de la ordenanza de ruidos y sus posibles modificaciones, así como de las alegaciones vecinales que se enviaron sin que el Ayuntamiento haya respondido aún a éstas. También solicitan en qué estado administrativo se halla el mapa de ruidos de la ciudad y los datos sobre las supuestas revisiones y mediciones que tendrían que haberse hecho a zonas saturadas de ruidos como Betis, Pagés del Corro-Salado-Virgen de Aguas Santas y Huerta de la Salud.

Los reclamantes piden saber, además, el número de reclamaciones patrimoniales por responsabilidad medio ambiental recibidas contra el Ayuntamiento entre 2005 y 2007, especialmente el expediente 11/2006 y las razones por las que no se resolvieron ni tramitaron denuncias ni expedientes ni se hicieron mediciones pese a las solicitudes expresas.

En el escrito se exige al área de Medio Ambiente que justifique por qué no ha puesto en marcha una ubicación idónea para el botellódromo ni ha creado un órgano de participación ciudadana donde los vecinos puedan plantear dudas o acceder a información, como prevé la ley.

Respecto a los veladores, los vecinos quieren saber por qué se permite que cierren por encima de las dos de la mañana y por qué hay veladores con licencia de bar con música, algo prohibido por el artículo 4 del Reglamento contra la Contaminación Acústica.

También reclaman conocer las razones por las que no se ha puesto al día la ordenanza de ruidos, en el sentido de considerar los veladores como elemento productor de ruido, ni se cumple con la obligación de fijar el plazo por el que el personal funcionario debe comprobar que lo ejecutado corresponde fielmente con lo proyectado. Los vecinos piden, por último, tener acceso al supuesto mapa de ruidos que debe existir de la ciudad.

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