URBANISMO · la calle estuvo cortada al tráfico durante toda la mañana

La ampliación de un hotel provoca un derrumbe en Doña María Coronel

  • El Ayuntamiento apunta a una obra de la Posada del Lucero como responsable de los destrozos.

  • Un matrimonio octogenario y dos jóvenes de 20 años fueron desalojados.

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La vecina del número 16 de la calle Doña María Coronel, Robledo Márquez, se despertó a las cinco de la mañana. Sintió cómo su casa temblaba. Pensó que era un seísmo. Se levantó y buscó información en internet. Introdujo en Google las palabras "Sevilla" y "terremoto" y sólo encontró noticias antiguas. Quizás era pronto para que los periódicos hablaran de un temblor de tierra en pleno centro de Sevilla que se había producido hace unos minutos. Pronto escuchó sirenas. Varios coches de Bomberos se quedaban junto a su puerta y la Policía Local cortaba la calle al tráfico. A ella la sacaron de su domicilio y la introdujeron en una ambulancia. "No es que tuviera una crisis nerviosa ni nada de eso. Estaba asustada, eso sí, pero me dijeron que era el protocolo de ellos, que cuando ocurre alguna situación de emergencia lo que hacen es meter a la gente en las ambulancias hasta saber bien lo que ocurre".

Mientras, su marido, arquitecto, les mostraba los planos del edificio a los Bomberos. Ya se había enterado de lo que había pasado: había habido un derrumbe en la casa de al lado, la del número 18. En el interior de esa casa, que tiene más de 1.300 metros cuadrados, había cuatro personas: el matrimonio octogenario que son los propietarios del inmueble y dos jóvenes de 20 que tenían habitaciones alquiladas en él.

Afortunadamente, ninguno de ellos estaba en la zona en la que se derrumbó, por lo que no hubo que lamentar daños personales.

El derrumbe lo había provocado, presumiblemente, una obra que se está realizando desde hace seis meses en el otro inmueble colindante, el número 14. La casa de Robledo Márquez, la del 16, había quedado en medio y sin daños. Eso sí, hace semanas que sufre humedades y recientemente ha surgido una grieta en la cocina. Ha desaparecido el muro medianero entre las dos viviendas y el agua se filtra levantando la pintura y dejando manchas de moho. "Como ha llovido tanto este año...". Al periodista no le queda claro cómo una obra en el número 14 ha podido causar un derrumbe en el número 18, sin que le pasara nada a la casa del medio. La mujer lo explica: "Bueno, claro, es que todas estas casas están conectadas por la parte de atrás. Formaban parte de un antiguo palacio que se fue compartimentando y ya se vendieron como viviendas individuales, pero las tres casas se juntan en la zona trasera, la que da a la calle San Felipe". Se refiere a la estrecha calle peatonal que termina en la cervecería El Tremendo.

Las tres casas están frente al convento de Santa Inés, en una manzana en forma de triángulo cuyos lados dan a las calles Doña María Coronel, San Felipe y Almirante Apodaca. En esta última está el hotel Posada del Lucero, erigido en la antigua taberna que dicen que fue refugio del bandolero Diego Corrientes. La empresa propietaria del hotel, IMG, compró la casa del número 14 para hacer una ampliación del mismo. En ella había hasta finales de los años noventa una residencia de estudiantes llamada Nazaret, gestionada por la congregación de las Siervas de San José. Luego el inmueble pasó a Cáritas y fue utilizado para fines benéficos.

La compañía hotelera tenía licencia de la Gerencia de Urbanismo para hacer la obra desde el 11 de octubre de 2017. El proyecto estaba visado y toda la documentación en regla. El Ayuntamiento apuntó este martes a la responsabilidad del promotor en el derrumbe del número 18. "Todo apunta a que el incidente se ha producido como consecuencia de unas obras que están siendo ejecutadas en la finca colindante a la siniestrada (Doña María coronel, 14). Aparentemente, las obras de esta finca han provocado el derrumbe de un muro medianero y de dos habitaciones en las plantas baja y alta del número 18", decía este martes el Ayuntamiento de Sevilla en un comunicado. En un primer momento, los cuatro desalojados fueron realojados momentáneamente en el hotel. El Cecop social también se activó para dotar de vivienda a estas cuatro personas.

El Consistorio precisó que los técnicos de la Gerencia de Urbanismo y de los Bomberos están realizando aún una investigación para determinar las causas de lo ocurrido, así como tomar medidas oportunas que garanticen la seguridad. Del mismo modo, se está ampliando la inspección a otros inmuebles del entorno para garantizar que no se hayan producido más daños. La calle Doña María Coronel estuvo cerrada al tráfico durante toda la mañana, para facilitar el trabajo de los Bomberos y del personal de Urbanismo.

Este periódico también contactó con IMG, la empresa propietaria del hotel. Fuentes de esta compañía precisaron que hay tres obras en la calle y que se debe esperar a conocer los resultados de la investigación de Urbanismo para saber cuál de ellas fue la causante del derrumbe. El alcalde, Juan Espadas, también se refirió al suceso. "Afortunadamente, no ha habido víctimas ni heridos e inmediatamente hemos procedido a la investigación de lo sucedido", dijo Espadas, que manifestó que es necesario esclarecer "las circunstancias" del derrumbe". A la mente de muchos vecinos se vino un suceso similar ocurrido 19 años atrás en un lugar muy próximo, la tarde del 6 de abril de 1999 en la calle Bustos Tavera. Allí murió, en un derrumbe, la pianista barcelonesa María Teresa Guardia Vidal. Este martes hubo más suerte.

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