Cae un ex convicto nicaragüense por el atraco a una joyería de Pino Montano

  • La Policía detiene al atracador en la provincia de Murcia, donde vivía en el monte y había empezado a trabajar de pastor.

  • Pasó nueve años en prisión en su país por violación y robos.

Las joyas que escondía el atracador. Las joyas que escondía el atracador.

Las joyas que escondía el atracador.

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Después de desvalijar a punta de pistola una joyería de Pino Montano, Alexis Osmar Pazos Rivera se echó al monte. Llegó hasta la provincia de Murcia y se instaló en una zona rural de una pedanía de Cieza. Allí vivió más de un mes como un pastor, hasta que hace unos días fue localizado por los agentes del Grupo de Atracos de la Policía Nacional de Sevilla. Llevaba consigo más de 2.000 joyas sustraídas, valoradas en unos 300.000 euros. Ya se encuentra en prisión.

Pazos Rivera, ciudadano nicaragüense de 28 años, había entrado ilegalmente en España en enero. Trataba de iniciar una nueva vida en este país tras pasar nueve años preso en el suyo. Había sido condenado por una violación y por varios robos. En España no encontró trabajo legal, pero sí se relacionó pronto con el mundo del hampa y se vio inmerso en asuntos turbios. Tanto que la Policía cree que pudo cometer el robo de Pino Montano por encargo y que trabajaba para alguien más poderoso, a quien ahora se le trata de poner nombre y apellidos.

La mañana del 8 de agosto, el joven nicaragüense entró en una joyería situada en el edificio del mercado de abastos de Pino Montano. Un negocio pequeño que no tiene ni nombre, sólo un gran cartel de Compro Oro en la puerta. Entró como un cliente para conocer el interior del local. Se marchó y volvió a la hora del cierre armado con una pistola y un cuchillo. Eran aproximadamente las 14:45. No había ningún cliente en la tienda y nadie en la calle, lo normal a esa hora en un día de agosto en Sevilla. En el negocio estaba sólo la empleada, a quien el atracador se dirigió con una frase que la dejó helada: "Sé donde vives", y a continuación le recitó la dirección. Luego le aseguró que sabía que tenía un hijo. El delincuente, un tipo bregado en escenarios mucho peores de Centroamérica, no se puso nervioso. Incluso orinó en la tienda. Pasó un buen rato en el local. Amordazó a la trabajadora y la ató de pies y manos. La amenazó con matarla si oponía resistencia. Así logró robar más de 2.000 joyas. El botín está valorado en unos 300.000 euros. En él había diamantes y relojes caros, entre numerosas sortijas de oro.

"Sé donde vives y que tienes un hijo", espetó el atracador a la empleada del local

La Policía ha recuperado prácticamente todas las piezas sustraídas, que al atracador no le ha dado tiempo a revender en el mes que ha pasado prófugo. El Grupo de Atracos inició la investigación nada más tener conocimiento de los hechos. Los agentes revisaron la grabación de las cámaras de videovigilancia de la joyería, mientras que un equipo de la Policía Científica inspeccionó el local tratando de encontrar algún resto biológico que ayudara a identificar el perfil genético del atracador. Tras varias gestiones, los agentes del Grupo de Atracos identificaron al presunto autor del atraco. Quedaba localizarlo para detenerlo. Y no fue fácil.

El sospechoso se dio a la fuga y vivió de manera itinerante en varias provincias. Hacía estancias cortas y cambiaba rápidamente de destino para dificultar su localización. Durante este tiempo, realizó trabajos esporádicos de albañilería y cuidando ganado. Fue detenido en una pedanía de Cieza (Murcia), donde los policías descubrieron que estaba trabajando como pastor en un paraje muy apartado, en el que ni siquiera había cobertura de telefonía móvil. Los agentes le dieron el alto cuando circulaba en un camión, con el que trató de darse a la fuga sin éxito. Fue arrestado poco después. Tras la detención, la Policía registró el refugio de montaña donde vivía y encontró allí las joyas que había sustraído en Pino Montano.

Una vez arrestado, fue trasladado hasta la Jefatura de la Policía Nacional de Sevilla, en la avenida de Blas Infante, donde fue interrogado por los especialistas del Grupo de Atracos y donde permaneció hasta que fue puesto a disposición judicial. El juez del caso ha decretado su ingreso en prisión preventiva. La Policía mantiene abierta la investigación para tratar de averiguar si en el robo participaron algunas personas más, bien como cómplices, como colaboradores necesarios o simplemente si le suministraron información sobre la tienda y la empleada. También se investiga si el delincuente pudo perpetrar este atraco por encargo. El hecho de que conociera el domicilio de la empleada y que supiera que ésta tenía un hijo de corta edad revela la planificación y la preparación previa que tuvo este asalto.

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