La Fiscalía pide cárcel para Santiago del Valle por abusar de otra niña

  • El Ministerio Público reclama una condena de tres años de prisión, la máxima para este delito, y una indemnización de 60.000 euros para la menor del barrio de la Oliva que fue abordada por el pederasta

La Fiscalía de Sevilla ha pedido una condena de tres años de prisión para Santiago del Valle, el presunto asesino de Mari Luz, por haber abusado sexualmente de otra niña en la barriada de la Oliva de la capital hispalense.

Esta nueva agresión que se imputa al pederasta tuvo lugar el 8 de diciembre de 2006, cuando Santiago del Valle abordó a la pequeña, una niña de cuatro años, en un patio comunitario. El individuo se había ganado previamente la confianza de la pequeña ofreciéndole un caramelo.

Los tocamientos fueron observados por una de las vecinas, que rápidamente recriminó a Santiago del Valle, aunque éste respondió que no ocurría nada porque era el "tío de la niña", según recoge el escrito de acusación presentado por la Fiscalía en el juzgado de Instrucción número 8 de Sevilla. Como la vecina no se creyó la versión del sospechoso, comenzó a gritar y el pederasta salió huyendo del barrio.

El Ministerio Público imputa por estos hechos a Santiago del Valle, de 43 años y que sigue en la prisión de Albolote (Granada) imputado por el asesinato de la pequeña onubense, un delito de abusos sexuales, en el que no aprecia ninguna circunstancia atenuante en su conducta pero sí la agravante de reincidencia, debido a sus antecedentes por varios hechos similares.

Este caso, el último que tenía abierto Del Valle por delitos cometidos contra menores, se produce después de las dos sentencias firmes dictadas por los juzgados de lo Penal número 1 y 4 de Sevilla, que condenaron al pederasta a un total de cuatro años y nueve meses de prisión por haber abusado de su propia hija y de otra niña de nueve años. Este es uno de los argumentos que han llevado a la Fiscalía hispalense a solicitar la máxima condena para el acusado, tres años de cárcel, además que reclamar el pago de una indemnización de 60.000 euros para la menor.

El juzgado de Instrucción número 8 de Sevilla había impuesto al pederasta la obligación de comparecer cada 15 días en el juzgado y, de hecho, Santiago del Valle cumplió con todas estas comparecencias apud acta hasta que fue detenido por la muerte de Mari Luz, en marzo pasado. Mientras este juzgado tenía localizado al individuo, el juzgado de lo Penal número 1 no tenía constancia de su paradero, lo que permitió que siguiera libre a pesar de que tenía, al menos, una condena firme.

El escándalo por los errores judiciales relacionados con Santiago del Valle llevó al Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) y al Ministerio de Justicia a abrir sendos expedientes disciplinarios al juez y a la secretaria del juzgado de lo Penal número 1, pero no al magistrado de la Sección Séptima de la Audiencia Provincial de Sevilla que tardó casi tres años en resolver el recurso de apelación presentado por Santiago del Valle contra la condena por los abusos a su propia hija. Estos expedientes continúan actualmente en tramitación y aún no se ha concretado una propuesta de posible sanción.

El caso Mari Luz ha provocado una profunda reflexión en el seno de la Administración de Justicia y los jueces han llegado a advertir del "riesgo cierto" de que vuelvan a producirse errores como éste, mientras no cuenten con más medios personales y materiales para ejercer su labor. La Junta ha nombrado ya nueve funcionarios de refuerzo que se están incorporando ahora a los juzgados penales.

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