Francisco Guerrero es reelegido decano de los jueces con el 92,85% de los votos

  • El juez ocupará el cargo hasta 2020 al no haberse presentado ningún otro candidato.

Francisco José Guerrero obtuvo un importante respaldo en su particular plebiscito para ser reelegido como decano de los jueces de Sevilla para los próximos cuatro años, un puesto al que aspiraba en solitario. El magistrado ha sido reelegido en primera votación, al haber obtenido 65 votos a favor sobre 70, dado que otros cinco jueces han votado en blanco.  De esta forma, el decano ha logrado el 92,85% de los votos emitidos en unas elecciones que han contando con una destacada participación, al haber votado 70 de los 98 jueces destinados en los órganos unipersonales de la capital, lo que sitúa la participación en el 71,42%.

Francisco José Guerrero (Sanlúcar la Mayor, 1959) seguirá siendo el decano de los jueces de Sevilla hasta 2020. A diferencia de hace cuatro años, cuando fue elegido decano en su tercer intento –había aspirado en 2004 y 2008 frente a Federico Jiménez Ballester–, en esta ocasión ninguno de los 98 jueces que hay en Sevilla ha presentado candidatura.

Hace cuatro años el puesto de decano estuvo muy disputado. Además de Guerrero, otros tres jueces optaron al decanato: el juez de Instrucción número 4, Francisco de Asís Molina –que investigó el asesinato de Marta–, la juez de Primera Instancia Celia Belhad-Ben Gómez –que en su día investigó y archivó la causa por el vertido tóxico de las minas de Aznalcóllar–, y la juez de lo Penal Mercedes Fernández Ordóñez, en la actualidad secretaria general para la Justicia en la Consejería que dirige el fiscal en excedencia Emilio de Llera.

Después de estos cuatro años, Guerrero decidió aspirar a la reelección porque, según dijo recientemente, tiene vocación de servicio público. "No me mueve más que las ganas de prestar servicio a mis compañeros y a la Administración de Justicia", explicó el decano, que reconoció que lleva "cuatro años aprendiendo mucho en este ámbito gubernativo".

De hecho, a pesar de su fama de persona tranquila, en estos cuatro años Guerrero ha denunciado en múltiples ocasiones la falta de medios de los juzgados y la necesidad de crear nuevos órganos o de más plazas de jueces y funcionarios para tratar de reducir la carga de trabajo que mantiene al borde del colapso a varias jurisdicciones, sobre todo las más afectadas por el incremento de la litigiosidad derivada de la crisis económica de los últimos años.

Además, en esta etapa ha tenido que hacer frente a todos los problemas relacionados con la instrucción de las macrocausas, entre los que destacan los enfrentamientos de la juez Mercedes Alaya con los jueces de refuerzo, o de Alaya con la nueva titular, María Núñez Bolaños. Fue él quien en su día solicitó que se pusiera un servicio de escolta a Alaya, después de que la magistrada, con la que siempre se llevó muy bien, fuese increpada a las puertas de los juzgados por un grupo de sindicalistas que la insultó, en protesta por la detención de varios representantes sindicales en una operación contra el cobro de las sobrecomisiones vinculadas al pago de los ERE. A día de hoy esa escolta, con Alaya destinada en la Audiencia desde hace casi un año, se sigue manteniendo.

Guerrero, que está casado y tiene cuatro hijos, ingresó en la carrera judicial hace 31 años y desde 1992 era titular del juzgado de lo Penal número 3 de Sevilla, tras haber estado destinado en juzgados de Sanlúcar la Mayor y Carmona.

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