Sevilla

Galardón para una ciencia práctica

  • Enrique Cerdá Olmedo recibió ayer el V Premio de Investigación Javier Benjumea Puigcerver

Miguel Florencio, rector de la Universidad de Sevilla, recordaba ayer aquel 11 de enero de 1999 en el que "don Javier Benjumea leyó su discurso de investidura" como doctor Honoris Causa de la Hispalense. Aquel discurso, añadía Florencio, era "un verdadero vivero de ideas y valores" que ahora mantiene vivo el Premio de Investigación que lleva el nombre del fundador del grupo industrial Abengoa y que ayer fue entregado, en su V edición, a Enrique Cerdá Olmedo. "Investigación aplicada en la mejora de la sociedad y el tejido productivo" son las claves, explicaba María Luisa García, del Consejo Social de la Universidad de Sevilla -que ella preside- y la Fundación Focus Abengoa, que les llevaron a convocar el premio por primera vez hace cuatro años. Unas premisas que cumple a la perfección el trabajo del catedrático de Genética de la Facultad de Biología de la Hispalense, Enrique Cerdá.

La obra en virtud de la cual se le ha concedido el premio, biotecnología de los carotenos y otros terponoides, una aplicación de la genética, tiene, como explicaba Luis Uruñuela, miembro del Consejo Social y del jurado, en el acto celebrado en el Paraninfo, "un extraordinario valor científico de enorme trascendencia en el ámbito de la investigación tanto nacional como internacional".

El trabajo, explicaba el ex alcalde de Sevilla, "centrado en la producción de beta-caroteno por hongos mucorales, redunda en beneficio de la salud de toda la sociedad y muy especialmente de las zonas más deprimidas del planeta como el sureste asiático, donde se producen anualmente millones de muertes y enfermos de ceguera por vitamina A".

La investigación de Enrique Cerdá ha contribuido a la producción en masa de estas sustancias ausentes en el ser humano pero necesarios para él, añadía María Luisa García, y para la ejecución del proyecto "se precisa una importante inversión que ha provocado el interés de varias empresas para poner a disposición del mismo los recursos económicos necesarios para la producción, purificación y distribución del caroteno sintético".

La presidenta del Consejo Social destacó la dificultad para tomar una decisión "compleja" ante el creciente número de proyectos presentados cada año, en los que si acaso echó de menos "una mayor participación de las mujeres investigadoras de la USE". Asimismo, anunció la publicación del ganador del trabajo ganador de la IV edición, del profesor Ollero Baturone. Tras recoger su premio, dotado con 18.000 euros, las primeras palabras del catedrático de Genética fueron para recordar a sus antecesores en dicho honor y agradecer el premio "a una empresa sevillana nacida a 50 metros de mi casa" y que se ha convertido en un referente mundial de la más alta tecnología.

También recordó su pueblo natal, Guadix, "donde pasé mis 15 primeros veranos sin luz ni electricidad, algo que me marcó"; sus 39 años de trabajo en la Universidad de Sevilla, a la que no ahorró más de una crítica durante su intervención; A sus maestros, a los doctorandos "que me han educado más que mis maestros", a colaboradores, coautores...

Cerró el acto el rector, quien destacó la multiplicación de patentes y el número de empresas basadas en el conocimiento (spin-off) nacidas en el seno de la Universidad de Sevilla, así como la importancia de éstas, y subrayó la eficacia de la iniciativa del Premio Javier Benjumea Puigcerver para hacer realidad "las ideas de su discurso de investidura".

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios