La Gerencia detiene cinco derribos en la zona protegida de Nervión

  • Urbanismo elabora un estudio para calibrar qué edificaciones es necesario conservar

El inmueble de Santa Elena 23. El inmueble de Santa Elena 23.

El inmueble de Santa Elena 23. / Juan Carlos Vázquez

La Gerencia de Urbanismo ha detenido en los últimos días el derribo de cinco inmuebles en Nervión tras la suspensión de las licencias de obras acordada después del pasado verano con la intención de salvar los edificios regionalistas.

La primera de las fincas se encuentra en el número 76 de la calle Beatriz de Suabia. El procedimiento paralizado por los técnicos ha sido la concesión de una autorización de demolición y nueva planta. Los dueños del inmueble ubicado unos metros más atrás (en los números 60-62 de esa misma vía) se han quedado sin licencia de derribo. El mismo rechazo han recibido las fincas de los números 18 y 23 de Santa Elena, y el 1-3 de Juan de Oñate a sus solicitudes para obtener un permiso de demolición. Los cinco casos son edificaciones localizadas dentro de una de las zonas del barrio a las que afecta una protección que durará en principio hasta septiembre de este año.

El primer sector está limitado por Luis Montoto, la avenida de la Cruz del Campo, Cristo de la Sed, Goya y Alejandro Collantes, mientras que el segundo abarca las calles San Juan de Dios, Antonio Aparicio Herrero, Juan de Padilla y Marqués de Nervión. Aunque se encuentren fuera de las zonas acotadas, se han protegido los edificios ubicados en Luis Montoto 150, Marqués de Nervión 20, Cristo de la Sed 6 y 8, Beatriz de Suabia 102, 104, 114, Avenida Ciudad Jardín 1, Gran Plaza 9 y Cardenal Lluch 53.

Tres medidas fueron aprobadas para preservar los edificios regionalistas de Nervión después de que el barrio lleve más de diez años siendo testigo de derribos de este tipo de construcciones. A la suspensión de las licencias de obras hay que sumar la elaboración de un estudio para calibrar qué edificaciones es necesario proteger. El proceso se ha iniciado con una revisión del catálogo periférico del PGOU para incluir aquellos inmuebles con valor patrimonial. Su incorporación supondrá una garantía para su protección. El consejo de la Gerencia incluirá los edificios que son de titularidad pública que tienen valor patrimonial, pero carecían de cualquier nivel de protección. La piqueta no derribará los edificios municipales de Villa Pombo, Villa Encarnita (que durante el pasado mandato fue objeto de dos concursos para su enajenación y posterior derribo que quedaron desiertos) y Villa Julita. Los técnicos aprovecharán para incluir en este catálogo el edificio que aún existe de la antigua Cárcel de la Ranilla, así como el parque, y el Hotel Triana.

Este conjunto de medidas viene precedido de la aprobación de una moción socialista con la intención de alejar la temida piqueta de uno de los barrios que más han sufrido la presión inmobiliaria en las últimas décadas, destruyéndose importantes inmuebles de los mejores arquitectos regionalistas, como Juan Talavera, Aníbal González o Gómez Millán. Según los estudios del profesor Benavides, Nervión ha perdido más del 50% de las construcciones regionalistas.

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