La Gerencia pretende reformar los edificios del casco histórico que superen la altura permitida

  • La restricción del Plan General ha paralizado remodelaciones de particulares y proyectos de calado en los últimos años

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La Gerencia pretende reformar los edificios del casco histórico que superen la altura permitida

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Urbanismo pretende la aprobación de una modificación del Plan General que permita reformar los edificios del casco histórico que superen la altura permitida. Un cambio hace cinco años del artículo 1.1.13 dejaba fuera de ordenamiento las plantas de inmuebles que estuvieran por encima de las alturas fijadas para su sector, por lo que sólo se pueden realizar en ellas obras de conservación. Nada de remodelación o reforma. Esa restricción ha paralizado en los últimos años proyectos de calado para edificios del centro. La propuesta ya cuenta con el visto bueno del consejo de gobierno de la Gerencia y el próximo viernes deberá ser respaldada por el resto de grupos políticos en el Pleno.

El servicio de planeamiento y desarrollo urbanístico justifica esta modificación principalmente por dos motivos. El primero es que su aplicación ha generado desde su vigencia serios problemas en la cotidiana labor de concesión de licencias urbanísticas debido a que los edificios del casco histórico fuera de ordenación por altura (se estima que son unos 500) cuentan con un doble régimen jurídico. Esto provoca que en un mismo inmueble existan dos regímenes jurídicos aplicables, lo que es rechazado por la jurisprudencia, que ha manifestado que la ley no permite distinguir entre las distintas zonas de un inmueble, sino que es preciso considerar el edificio en su conjunto para incluirlo o no en situación de fuera de ordenación.

Entre los inmuebles afectados se encuentran Vilima y la antigua sede del Banco de Andalucía

Esta situación ha creado problemas entre los distintos departamentos de Urbanismo, ya que hay propietarios de edificios que se encuentran con que pueden hacer obras de remodelación hasta la planta máxima autorizada, pero a partir de ella sólo puede realizar obras de conservación. Cada zona del centro cuenta con una altura distinta en el Plan General. En Marques de Paradas se llega has ta la planta séptima, mientras que en el barrio de Santa Cruz se queda en la segunda.

El segundo motivo es impulsar las operaciones, ya que en no pocas ocasiones la recuperación de un inmueble se ve paralizada debido a que se encuentra fuera de la ordenación. La modificación puntual del Plan General busca que los dueños de estos edificios puedan realizar con licencia municipal obras de conservación, reforma y ampliación, siempre respetando el grado de protección del inmueble y sin aumentar su edificabilidad.

Entre los inmuebles afectados por esta normativa se encuentran la antigua sede del Banco de Andalucía situada al principio de la Avenida de la Constitución (tiene ocho plantas, pero tres se encuentran fuera de ordenación y sólo admiten obras de conservación), las anteriores dependencias de la Hacienda local en la Plaza de la Encarnación o el edificio Vilima. La redacción actual del texto ha generado situaciones absurdas como que en un edificio de seis plantas, que tenga dos fuera de ordenación, sólo se puede colocar un ascensor para las cuatro primeras plantas; o que si la planta alta de un edificio se convirtió en su época en oficina y quiere volver a su uso residencial, no se les puede autorizar. Y lo mismo a la inversa.

Esta modificación ya fue respaldada en el Pleno en enero de 2016, aunque un dictamen de la Comisión Provincial de Patrimonio la paralizó al solicitar un estudio pormenorizado de cómo puede afectar este cambio a la protección del conjunto histórico. Este informe está incluido en este nuevo expediente.

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