El Hospital Victoria Eugenia abre una unidad integral de Atención Temprana

  • El centro privado de Cruz Roja Española está orientado a favorecer la conciliación laboral y la atención a niños con discapacidad

El Hospital Victoria Eugenia de Cruz Roja Española inauguró ayer la primera unidad integral especializada en Atención Temprana en la ciudad, orientada a favorecer la conciliación laboral de los padres con hijos que padecen discapacidad. "Uno de los objetivos es evitar que las madres se vean obligadas a dejar su puesto de trabajo para dedicarse al cuidado de un hijo con discapacidad", explica Ana Gómez, coordinadora de la unidad y fisioterapeuta.

Cuando una familia recibe el diagnóstico de una malformación, un síndrome o un trastorno que genera discapacidad, "con mucha frecuencia la única solución que encuentran las madres es abandonar su vida laboral para dedicarse a los cuidados de su hijo, además de afanarse en buscar a especialistas distintos para que el niño reciba la atención que necesita", explica la especialista.

La Unidad de Desarrollo Infantil y Atención Temprana (Udiate) de Cruz Roja ofrece horarios flexibles para tratamientos de estimulación y desarrollo de niños de 0 a 6 años; y cuenta, para ello, con fisioterapia, logopedia, psicólogos, educador especial y auxiliares. Esta iniciativa privada está orientada a atender trastornos motores, sensoriales (auditivos y de visión), cognitivos, del lenguaje y comunicación, y problemas mentales, entre otros. "Algunos de los niños llegan con el diagnóstico, pero en la unidad realizamos una nueva valoración para proponer un tratamiento a la familia. Hay trastornos que no aparecen al nacer, sino en torno a los dos años del niño, como es el caso del autismo", explica la especialista.

El coste de una plaza en el horario completo (de 09:00 a 17:30) es de 730 euros mensuales con todos los servicios (tratamientos, comedor, etcétera). De momento este centro no cuenta con plazas concertadas, pero desde el Hospital de la Cruz Roja se realizan gestiones para buscar socios protectores de las plazas, de modo que las familias que lo necesiten y no puedan afrontar parte del coste o el 100% de la plaza tengan opciones de recibir ayudas. "Cuando un niño sufre una lesión cerebral que le impide tener determinadas habilidades a causa de un síndrome, una malformación o un trastorno, en Atención Temprana buscamos vías para estimular otra área del cerebro que sea capaz de realizar estas habilidades mermadas", explica la coordinadora. "No podemos curar la lesión, pero tratamos de que el niño potencie otras capacidades y, para ello, el tiempo es oro. Entre los 0 y 6 años es el periodo en el que el cerebro tiene mayor capacidad para el aprendizaje; es más fácil que un niño aprenda un idioma a los 3 años que a los 23", añade Ana Gómez.

Por ejemplo, en el caso de una niña de seis meses que ha sufrido un ictus y tiene hemiparesia (parálisis en medio cuerpo): si recibe fisioterapia y estimulación cognitiva y del habla, cuando alcance la adolescencia tendrá una marcha normal y habilidades para hablar. O un niño con deglución atípica por una malformación: el logopeda, en el comedor, le puede enseñar cómo puede comer por sí mismo.

Otro de los servicios de esta unidad está dirigido a niños en edad escolar que, al llegar las vacaciones del calendario de los colegios, no cuentan con recursos especializados o dotados con cuidadores durante los meses del verano. "Hemos creado en la unidad un campamento de verano para esos niños cuyas familias carecen de opciones para ocupar los meses de verano, ya que los campamentos para niños en general no suelen contar con personal especializado en estos cuidados", añade la coordinadora de la unidad.

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