calle rioja

Huelga de pastores en el Arquillo

  • Nacimiento. El belén del Ayuntamiento, tradicionalmente colocado en el Arquillo, es el único en la amplia oferta de belenes de la ciudad que a diez días de Nochebuena no funciona

Labores de albañilería en el arquillo. Labores de albañilería en el arquillo.

Labores de albañilería en el arquillo. / Antonio Pizarro

Dónde está el belén?, preguntaba ayer un nieto a su abuela. Estaba el portal, pero vacío de figuras en la zona donde pronto llegará el Heraldo. Todo lo demás estaba en su sitio: el puesto de castañas, con humo de Dickens, en la Avenida; el Metrocentro con un anuncio del Circo del Sol, que estrena en Sevilla el 25 de enero. El del Arquillo debe ser el último belén que se monte en Europa. Se le adelantó el de la Comunidad de Madrid, que inauguró en las antiguas instalaciones de la Dirección General de Seguridad la presidenta, Cristina Cifuentes, un nacimiento alusivo al cuarto centenario del nacimiento de Murillo.

Como el pintor nació dos años después de que muriera Cervantes, en el Arquillo sí se puede ver uno de los azulejos que diseñó José Gestoso en el tercer centenario del fallecimiento del Príncipe de las Letras recordando que en esta plaza de San Francisco Cervantes ambientó dos de sus Novelas Ejemplares, Rinconete y Cortadillo y Coloquio de Cipión y Berganza. ¿Dónde está el belén? Le habrá preguntado como todos los años Rinconete a Cortadillo. Y eso que al alcalde de Sevilla, que gobierna en la Casa Grande a la que está unido el arquillo, todavía le quedan tres semanas de mandato como mensajero del rey Baltasar en la última Cabalgata.

¿Dónde está el belén?, preguntan los niños que pasan por donde pronto irá el Heraldo

Es posible que no haya llegado la licencia para el portal en estos tiempos de pesebres. Los demás belenes de la ciudad ya están en pleno funcionamiento. El 12 del 12, tercer aniversario sin el gran Rafael de Cózar, Fito para sus muchos amigos, la cola en el belén de Cajasol coincidía con el despliegue mediático por la entrega de los premios Ondas, primera vez en 64 años que salían de Barcelona "por el Brexit de Cataluña" como con socarronería diría Fernando Yélamos en su particular reto de David contra Goliath en plena ceremonia de entrega de los Ondas.

Comidas navideñas, villancicos, fervor de fiesta. Cinco Ondas suman dos de los reyes de la mañana radiofónica que la víspera de la entrega de los galardones participaron en sendas presentaciones de libros. Carlos Herrera, que despierta a la España madrugadora desde el estudio de la Cope en la calle Rioja, presentó en la Fundación Valentín de Madariaga el libro El desengaño, de sus contertulios Fernando Jáuregui y Federico Quevedo, fotografiados para la ocasión el mismo 27 de octubre en el Senado cuando Mariano Rajoy anunció la aplicación del artículo 155. En el Ateneo de Sevilla, Juan Ramón Lucas, cómplice con Alsina del programa Más de Uno, presentó el libro Diario de Vida, testimonios de supervivientes del cáncer en iniciativa de la Fundación Sandra Ibarra. El día de los Ondas, como si tal cosa, se fue a hacer su programa a la emisora de Onda Cero en la calle San Fernando.

¿Dónde está el belén? La pregunta se la harán muchos niños a sus abuelas a diez días de Nochebuena. Otros años ya se había instalado con la Feria del Libro Antiguo. Ya levantaron los tenderetes los libreros de la cuadragésima edición: el berciano Adolfo Suárez se volvió a Ponferrada, Rosa Sardá a Barcelona, Ignacio Meléndez en bicicleta a su librería de la plaza de los Terceros. En un tiempo récord, contrapunto de los ritmos escurialenses del belén municipal, ya están montados los puestos de la decimoctava edición del Mercado de Artesanía Navideña que se inaugura mañana en la Plaza Nueva.

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