IU rompe la negociación para realojar a la abuela del Vacie en San Bernardo

  • El Consistorio alude a un "pulso absurdo" de la familia para tener un piso en propiedad frente al arrendamiento social

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"El Ayuntamiento de Sevilla no puede aceptar un pulso absurdo y ceder una vivienda en propiedad cuando el resto de familias de Sevilla atendidas por la vía de urgencia y de emergencia han sido realojadas en régimen de alquiler". El primer teniente de alcalde del Ayuntamiento de Sevilla, Antonio Rodrigo Torrijos (IU), y el jefe de servicio de Otainsa, Ángel Monge, que asume la gestión del parque social de viviendas de la capital, comparecieron ayer en rueda de prensa para explicar las causas de la ruptura de las negociaciones entre el Consistorio y la familia de María Díaz Cortés, la anciana de 116 años que vive en una chabola del Vacie, tendentes al realojo de la unidad familiar a cargo del Ayuntamiento.

Torrijos detalló que la familia había remitido un comunicado en el que aludía a "motivos personales" para renunciar a la vivienda ofrecida por el Consistorio porque "no satisfacías las necesidades de la unidad familiar". Este piso, de tres dormitorios, dos baños y cocina amueblada ubicado en el céntrico barrio de San Bernardo, no fue "ni siquiera" visitado por los familiares de María, comentó el portavoz de Otainsa, quien indicó que en el fondo subyace la presión familiar para obtener un piso en propiedad.

Tanto Torrijos como Monge relataron que la oferta municipal consistía en ocupar hoy mismo la vivienda del barrio de San Bernardo un máximo de 6 meses prorrogables a otros seis de modo completamente gratis mientras se tramitaba la cesión de un piso de Otainsa reservada a mayores de 65 años en alquiler, un arrendamiento social que en ningún caso sobrepasaría el 5 por ciento de los ingresos de la familia. "Comenzamos a trabajar por la abuela ofreciendo primero una residencia y después un piso, luego aceptamos incluir a cinco familiares, de ellos dos con 30 años y en edad de trabajar, pero no podemos pasar por el requerimiento de una vivienda en propiedad ni que el Ayuntamiento les abone los suministros de agua y luz. Son condiciones que no estamos dispuestos a asumir", dijo Torrijos.

El piso en San Bernardo será adjudicado a otra familia en situación de emergencia social y se sumará a la decena de viviendas ocupadas del parque de 70 pisos para realojos temporales de Otainsa. Torrijos agregó que no retomará la negociación aunque la familia reconsidere su postura "porque esto no es un juego ni una almoneda de cambio".

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