Ingeniería financiera para 2008

  • PSOE e IU aprueban los Presupuestos con el rechazo de la oposición, que pide su retirada · El PP censura la "orgía retributiva" de asesores y el gobierno le acusa de "tirarse al palo" al no presentar enmiendas

Sin sorpresas. Las cuentas municipales que regirán en Sevilla durante 2008 salieron ayer adelante con los 18 votos favorables de PSOE e IU y el rechazo unánime del único grupo de la oposición, el PP, que fiel a la línea marcada por el partido en los últimos cinco años volvió a no presentar siquiera una alegación o voto particular y prefirió solicitar la retirada en bloque del proyecto de Presupuesto Municipal pese a las puyas lanzadas por el ejecutivo relativas a la "vagancia" y la falta de trabajo en las filas populares.

Dos en liza, PSOE y PP, y un tercero, IU, que por una vez se distanció del sesgo "triunfalista" de su propio socio y se dedicó a justificar un ramillete de gastos e inversiones "que merecen el endeudamiento de la corporación para rebajar las desigualdades sociales que aún existen en Sevilla". Eso, pese a la verborrea de su portavoz, Antonio Rodrigo Torrijos, que abogó por una reforma de la ley de financiación local para incrementar los fondos ingresados por el Ayuntamiento derivados del Estado y comunidad autónoma y situarlos en un tercio cada uno frente al 40 por ciento conjunto actual, una crítica en la que coincidió con el PP. Torrijos se ciñó al tema, pero no pudo reprimir alguna que otra referencia histórica al "oscurantismo del siglo XVI" y a la "república de Cuba".

Los otros contertulios perdieron el compás en un pleno árido y dialécticamente aburrido en el que tanto PSOE como PP repitieron las premisas que ya avanzaran hace semanas en rueda de prensa a cuentas de los Presupuestos para 2008.

Se notó que el delegado de Hacienda, Alfonso Rodríguez Gómez de Celis (PSOE), estrenaba el cargo que durante los últimos cuatro años ostentó Inmaculada Muñoz Serván. Primero, porque acusó al PP de "tirarse al palo" al no presentar enmiendas "por primera vez en la historia del Ayuntamiento" y les urgió un "déjense de guateques y trabajen más, como en los últimos cuatro años". Le falló la memoria, porque en el pasado mandato no hubo ni una sola alegación del PP a los presupuestos, como tampoco su propio partido, el PSOE, las hizo en 1998 cuando Carmelo Gómez defendía el área desde la oposición.

Sí se apreció la mano de Celis en las cábalas y triquiñuelas para reducir deuda y engordar inversiones cuando conviene, aún a costa de sumar y restar capítulos otroras intocables. Como la osadía de mantener que las inversiones para 2008 crecen un 6 por ciento al estimar no sólo el capítulo VI de gastos -inversiones reales-, sino también el VII -transferencias de capital- y el VIII -activos financieros-, en este caso incluyendo los 45 millones de euros prestados por Emvisesa para ampliar Fibes.

Sumas en inversiones y restas para adelgazar tanto la deuda como la partida de gastos corrientes, incluso metiéndole el lápiz al capítulo II -gastos en bienes corrientes y servicios- para detraer la partida de trabajos a otras empresas. Con todo, Celis defendió que las cuentas de 2008 sitúan el endeudamiento municipal en el nivel más bajo de los últimos 10 años cuando lo cierto es que, en términos cuantitativos, generarán números rojos por el mayor valor hasta ahora, de 601,5 millones de euros, certifica el Informe de Intervención.

Cierto es que se reducen diez puntos porcentuales la amenaza de la intervención de las cuentas locales por parte de la Junta, como también que se activan partidas claves de interés ciudadano, como fondos para la SE-35 y un gran abanico de actuaciones de índole social que fueron valoradas por el crítico Consejo Económico y Social.

Poco más por parte del gobierno, salvo su intento de reconducir el debate por la senda de la comparación de los presupuestos hispalenses con los de otras capitales, casualmente todas ellas en manos del PP, y un gancho directo al hígado del contrario: "Ustedes usan a los ciudadanos como kleenex; van, se hacen la foto y después los dejan tirados, como en el Vacie". Una perla más, los versos que Celis dedicó a Zoido tomados prestados del libreto de Lope de Vega y alusivos al Perro del Hortelano, que ya saben, ni come ni deja comer...

No estuvo precisamente acertado Juan Ignacio Zoido (PP), que cerró el debate con un discurso indeterminado y difuso en el que opinó que los presupuestos "no valen porque no contribuyen a resolver los problemas ciudadanos y a que éstos vivan mejor". Dicho esto, Zoido cambió de registro y recriminó al alcalde, Alfredo Sánchez Monteseirín, su ausencia el pasado jueves en la reunión entre la Junta y el Puerto relativa a la Ciudad de la Justicia -"usted abandona el sillón de alcalde para ocupar exclusivamente el sillón de su partido"- y también su postura en otros temas, como la ampliación de Fibes y la red del Metro.

Quien ha aplicado la lupa a los presupuestos desde la oposición, Gregorio Serrano, justificó su deprecio a las cuentas de 2008 por "ser el "cuento de la lechera", reflejar "irresponsabilidad y torpeza" y permitir una "orgía retributiva" de los cargos de confianza, a los que se refirió como "tropa de asesores paniaguados enchufados".

Sarcasmo aparte, Serrano apuntó varias reprobaciones a los presupuestos de 2008, entre ellas la "alarmante" bajada del 25 por ciento de subvenciones de otras administraciones para inversiones, el incremento de los gastos de personal y corrientes, el aumento del 45 por ciento de los intereses de demora por la deuda local, la caída del ahorro neto presupuestario desde los 5,2 millones de euros de 2007 a los 236.000 euros en 2008 y la ejecución presupuestaria actual, de un 16 por ciento y con el 52 por ciento de las inversiones comprometidas para 2007 todavía sin licitar.

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