Internet y menores ¿cómo evitar el peligro?

  • El asesinato de Marta del Castillo ha evidenciado la brecha digital entre padres e hijos · La Junta y el Ayuntamiento ofrecen a las familias asesoramiento y recursos para controlar las nuevas tecnologías

Una brecha digital separa a varias generaciones. El crimen de Marta del Castillo ha evidenciado la falta de información que tienen muchos padres sobre el uso que hacen sus hijos de internet, debido al desconocimiento de los progenitores sobre las nuevas tecnologías de la información y comunicación (TIC), a la que en pocas ocasiones han tenido la oportunidad de acceder. Las redes sociales, donde se incluyen múltiples fotos de la víctima, del presunto asesino y del resto de implicados -cuyos perfiles han sido borrados por orden de la Fiscalía-, han dado la voz de alarma sobre la necesidad de contar con mayor asesoramiento por parte de las familias sobre los datos que los menores depositan en la red y, sobre todo, con quiénes los comparten.

Esta implicación ha sido reclamada, incluso, por varios agentes sociales y políticos, que han pedido a los padres que no den la espalda a las TIC, sobre todo en el periodo de formación de sus hijos, con la intención de que hagan un uso adecuado y productivo de éstas. El propio Defensor del Pueblo andaluz, José Chamizo, en relación con este caso, ha animado a los padres "a acompañar a sus hijos en ese camino de las nuevas tecnologías". Lo cierto es que hasta hace poco las familias contaban con pocos instrumentos a sus alcance para adentrarse en la senda informática. Sus hijos, en cambio, reciben la formación en las TIC desde su ingreso en la escuela y en el contacto diario con sus compañeros. La era digital, por tanto, los divide en dos grupos que podrían llegar a ser irreconciliables si las administraciones, ante las reclamaciones de distintos organismos sociales, no hubieran tomado cartas en el asunto. Los padres sevillanos disponen de siete iniciativas públicas para conocer las nuevas tecnologías que usan sus hijos. Una guía para adentrarse en internet.

Por parte de la Junta se ha puesto en marcha el programa Andalucía Compromiso Digital, que ofrece seis medios para que los ciudadanos se introduzcan en el universo de las TIC: voluntarios digitales, la página web Kiddia para uso familiar, una guía para educar a los hijos en el manejo de la red, filtros para evitar que los menores vean contenidos inapropiados para su edad, varias sesiones formativas en los colegios y un teléfono de información. El Ayuntamiento de Sevilla también ha puesto a disposición de los ciudadanos un programa sobre internet, donde buena parte de sus contenidos van dirigidos a instruir a los padres.

La puesta en funcionamiento de estos mecanismos procede del decreto que aprobó la Consejería de Innovación, Ciencia y Empresa hace dos años ante los múltiples casos en los que se constataba los peligros que entraña un mal uso de la red. Se trataba de la primera regulación de estas características en España y contempla instrumentos dirigidos a los familiares, los profesores y a las administraciones.

La realidad demuestra que los adolescentes andaluces se conectan cada vez más a internet. En cinco años el uso ha crecido un 57%, por encima de la media nacional, establecida en el 36,5%. Si en 2004 accedían a la red el 47,6% de los menores, en la actualidad lo hacen el 74,56%, según la última encuesta sobre equipamiento y uso de las TIC en hogares del Instituto Nacional de Estadística (INE). De ellos, apenas el 12% lo utilizan como herramienta de trabajo y cauce de conocimientos, la inmensa mayoría entra en internet como espacio lúdico. Conforme se va acercando la mayoría de edad (13-17 años), adquiere protagonismo la comunicación con otras personas, ya sea a través del correo electrónico, chat o redes sociales, que se han convertido, en poco tiempo, en la forma preferida de los jóvenes para conocer a otros.

El peligro en este medio de comunicación es la información que se ofrece, ya que en muchos casos se crean perfiles muy concretos de los que puede hacerse un uso inadecuado. Por este motivo, tanto los voluntarios digitales como los profesores recomiendan a los padres que sus hijos no ofrezcan muchos detalles personales y que eviten incluir fotografías, además de estar al corriente de las personas con las que quedan una vez que las han conocida por la red.

En un reciente informe elaborado por la Junta también se constata la cierta "relajación" que hay por parte de los progenitores o tutores, ya que en la mayoría de las ocasiones el control se limita a regular el número de horas que pasan delante del ordenador o a que este tiempo no interfiera en sus estudios, sin adentrarse en el tipo de contenidos que sus hijos están viendo. Los menores, de esta forma, tienen ante si un universo sin barreras porque la familia considera que las nuevas tecnologías escapan de su alcance. Un desinformación para la que ya no hay excusa.

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