Itálica recibe a Jesús Nazareno

  • El anfiteatro de la ciudad romana fue testigo del vía crucis del Alfarafe que recorrió Santiponce

Miles de asistentes acompañaron anoche a Nuestro Padre Jesús Nazareno por las calles de Santiponce y la ciudad romana de Itálica para celebrar el vía crucis del Aljarafe, una tradición que se repite desde hace dieciocho años y en la que 14 hermandades realizan las 14 estaciones de penitencia en la misma arena del anfiteatro del conjunto arqueológico.

El complejo romano fue el escenario nocturno de esta espectacular celebración, cuyo cortejo procesional fue abierto por la hermandad anfitriona de la localidad. Junto a ella, otras trece hermandades salieron en dirección a las ruinas desde el templo de San Isidoro del Campo. Horas antes se ofició misa en el lugar, donde cantó la agrupación coral Nuestra Señora del Rosario de la hermandad parroquial.

De la capital participó la hermandad de la Hiniesta, mientras que desde El Puerto Santa María (Cádiz) llegaba la hermandad más lejana, la de Nuestro Padre Jesús Nazareno, aunque la mayoría de los asistentes provenían del Aljarafe, como la hermandad de la Soledad, de Albaida; la hermandad de la Vera-Cruz, de Benacazón; la hermandad de la Humillación, de Camas; La Soledad, de Castilleja de la Cuesta; la del Santísimo Cristo de la Sangre, de Espartinas; la hermandad de la Soledad, de Gerena; la del Santísimo Cristo de la Humillación, de Huévar; la de Nuestro Padre Jesús Nazareno, de Guillena; la hermandad de la Vera Cruz, de Olivares; y las hermandades de la Vera-Cruz, una de Valencina de la Concepción y la otra procedente de Villanueva del Ariscal.

El pausado caminar contó con varios momentos emocionantes, como el paso por el cementerio municipal antes de llegar a Itálica, con oraciones, meditaciones y responso a sus puertas, y la entrada al coso romano de la imagen de Nuestro Padre Jesús Nazareno, solamente iluminado por los faroles de los cofrades y las antorchas dispuestas para la ocasión. Junto a todo ello, la calidad estética del conjunto era completada por los sones de la música de la capilla Virgen de los Reyes junto a un coro de cámara.

Horas emotivas transcurrieron para los asistentes desde la salida procesional y el recorrido por las calles de Santiponce hasta la llegada al complejo arqueológico, donde tras la finalización del vía crucis en la arena del anfiteatro se produjo la vuelta al templo de la imagen de Jesús Nazareno. Junto al marcado carácter religioso de la celebración, el incomparable marco en el que se produjo conducía a los presentes a tiempos pasados de forma solemne.

Este primer sábado de cuaresma es el día tradicionalmente escogido por parte de la hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno para esta excitante celebración, declarada de Interés Turístico Nacional y poseedora de premios por su labor evangelizadora, en la que destaca el protagonismo de la imagen de este Cristo con la cruz al hombro, el cual es recibido por la arena del anfiteatro romano de Itálica.

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