La madre de Iván y Sara fallece sin haber cobrado su indemnización

  • Carmen Fernández muere en Madrid víctima del cáncer que padecía desde hace años · El caso todavía está pendiente de que el Constitucional admita o no el recurso de la Junta

Carmen Fernández, la madre de los niños Iván y Sara, ha muerto sin cobrar la indemnización de 1,7 millones de euros que debía percibir de la Junta por la retirada irregular de sus hijos. Esta mujer falleció hace unos días en un centro de cuidados paliativos de Cercedilla (Madrid), donde se encontraba ingresada desde hace aproximadamente un mes al agravársele el cáncer de pulmón con metástasis en el cerebro que padecía desde hace años.

La mujer ha fallecido antes de que el Tribunal Constitucional decida si estima o no el recurso de la Administración andaluza contra la sentencia de la Audiencia de Sevilla que le concedía esta indemnización millonaria y ponga punto y final así a un caso que se inició hace ya once años y medio. El propio tribunal consideraba que la enfermedad de Carmen Fernández era consecuencia del sufrimiento padecido para recuperar a sus hijos.

Esta mujer vivía desde el año 2004 con su hija Sara, que actualmente tiene 16 años, y con su madre en Madrid. Iván optó por quedarse con su familia de acogida en Dos Hermanas. Carmen Fernández recibía tratamiento en la clínica La Concepción, de la Fundación Jiménez Díaz, y hace un mes que pasó a la residencia de Cercedilla, a 60 kilómetros de la capital de España. Allí expiró hace unos días completamente sola, sin que ningún amigo o familiar estuviera a su lado en el momento de la muerte.

Así lo expuso ayer su abogado, Gabriel Velamazán, quien tuvo conocimiento de la muerte de su cliente el pasado martes. Carmen Fernández sólo pudo cobrar 210.000 euros de los 1.703.600 que la Sección Sexta de la Audiencia de Sevilla le impuso a la Junta al considerar que la administración había actuado de forma irregular al retirarle la custodia de sus dos hijos a esta mujer pese a que había superado sus problemas con el alcohol. Y percibió esta cantidad porque la retiró antes de que el juez de Familia 7, Francisco Serrano, bloqueara la cuenta en la que la Junta había ingresado el dinero.

A partir de ahí vino la apelación de la Consejería de Bienestar Social al Tribunal Constitucional, que no ha emitido todavía ninguna resolución pese a que han pasado ya casi dos años de la sentencia de la Audiencia de Sevilla. El tiempo ha jugado en contra de Carmen Fernández, que ha muerto a punto de cumplir los cincuenta años. "Le importaba un bledo el dinero, lo que quería era saber qué pasaría cuando faltara, estar con su hija y poder ver a su hijo", explica su abogado. Sólo en una ocasión ha visto Carmen a su hijo Iván en los dos últimos años, pese a que otra sentencia obligaba a establecer un régimen de visitas. Fue cuando la mujer tuvo que ser hospitalizada porque se había agravado su enfermedad en el año 2006. Desde entonces no volvió a ver a Iván.

Con el dinero que cobró, Carmen Fernández alquiló un "piso de lujo en un buen barrio" de Madrid y ha muerto sin deber nada, "ni siquiera el pago del mes de diciembre". "Si no sabía qué hacer con el dinero... Su sueño era comprarse un piso, pero tampoco ha podido porque le aconsejamos que no lo hiciera hasta que se pronunciara el Constitucional, no se lo fueran también a embargar". El letrado visitaba a "su amiga y cliente" en Madrid cada mes y medio aproximadamente. "La última vez que hablé con ella me pidió que para Navidad le llevara gambas, bombones y un póster de David Bisbal. Y para brindar agua, porque Carmen no ha probado una gota de alcohol desde que se rehabilitó".

Velamazán aseguró que todavía no sabe qué pasara con la herencia en el caso de que el tribunal rechaze el recurso de la Junta. "En buena lógica los hijos podrán continuar con el proceso, pero es algo que todavía tenemos que estudiar. Habrá que ver si hay testamento o no, cuáles son las últimas voluntades, etcétera". El abogado explicó que tiene la certeza de que Sara seguirá adelante con el proceso para cobrar una indemnización que le pertenece tanto a ella como a su hermano. "Una de nuestras victorias fue la de que Iván se considere hijo suyo y a la familia con la que vive se les considere simples cuidadores de hecho". Todo esto se decidirá, en cualquier caso, cuando pasen las fiestas navideñas.

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