Los invisibles

"En Londres eres anónimo, Sevilla es una ciudad con ambiente de pueblo"

  • Laurence Shand. Una sevillana hizo que cambiara la España de Hemingway por la de Gerald Brenan. Paradigma de los mapas antiguos que busca y vende cerca del Museo.

Comentarios 5

SU primera visión de España fue la de Hemingway. Laurence Shand (Little Easton, Inglaterra, 1961) conoció los sanfermines durante un curso de verano en Pamplona. Una sevillana cambió su vida. Vende grabados y mapas antiguos.

-¿Cuál fue su primer contacto?

-Guillermo, un sevillano que estudiaba Filología Inglesa en una Universidad de Londres.

-¿De qué Inglaterra procede?

-No soy londinense. Soy de pueblo, aunque un pueblo inglés no es lo mismo que un pueblo en España. Marchena, Osuna o Utrera son ciudades. Cuando hablo de un pueblo, me refiero a algo como Alájar. Nací en Little Easton, a 40 kilómetros de Cambridge, muy cerca del aeropuerto donde aterrizan los aviones de Ryanair, un aeropuerto que construyeron los americanos durante la Segunda Guerra Mundial.


-¿Cómo se aficiona a los mapas antiguos?

-En Londres trabajaba en una casa de subastas. Cuando me vine a Sevilla porque conocí a una sevillana de la que me enamoré, quería vender libros en inglés sobre España. Primeras ediciones de los siglos XVIII y XIX, pero había muy poco mercado y eran bastante caros. Opté por los mapas antiguos y los grabados.

-¿Cuál es el mapa más antiguo?

-Uno de España de 1598. Pero no es realmente un mapa muy raro. Se hicieron muchas ediciones en el siglo XVI en Alemania. Tengo mapas del siglo XIX más raros.

-¿A usted lo ven como un bicho raro?

-Los grabados muestran cómo eran las ciudades antes; las calles sin coches, sin bloques de hormigón armado. Una visión romántica del pasado.

-¿Hay un turismo de grabados?

-No creo que llegue a tanto. Pero sí es verdad que hay un grupo de viajeros románticos para quienes España era un país desconocido con influencia árabe. Vienen y su visión empieza a atraer a otros artistas.

-De los viajeros románticos se pasó a los hispanistas: Hugh Thomas, John Elliot, Paul Preston, Raymond Carr, Ian Gibson.

-Paul Preston estaba de profesor cuando hice el master en Londres. Fui a El Corte Inglés a saludarlo cuando vino a firmar El holocausto español.

-¿Por qué atrae tanto la historia de España a los ingleses?

-Por la influencia que tuvo en Inglaterra, de la que ni los españoles son conscientes. Las Cortes de Cádiz fueron decisivas para que allí llegaran nuevos derechos. Pero además los ingleses ven aquí muchas cosas que en Inglaterra se habían perdido. Las tradiciones, por ejemplo.

-¿A usted qué le motivó?

-Que aquí he construido un mundo con mi mujer y con mi hija. La calidad de vida de Sevilla no tiene nada que ver con la de Londres. Allí hay más trabajo, es verdad, pero la vida es muy dura. No digo que aquí no lo sea, pero la gente valora mucho más el tiempo y las fiestas. En Londres eres completamente anónimo. Viví allí cinco años, los sábados por la mañana iba a hacer la compra y nunca te encontrabas con nadie conocido. Sevilla es una ciudad con ambiente de pueblo.


-¿Tiene grabados de Feria?

-Algunos de la Feria del Prado. No soy feriante, pero admiro la capacidad de la gente para crear en las casetas ese espacio tan perfecto, tan bonito, sólo para una semana. O en la Semana Santa. Yo no soy religioso, pero es impresionante el tiempo que le dedican a los pasos. Lo admiro más en estos tiempos en los que todo está mecanizado y es de plástico.

-¿La versión original?

-Es lo que yo conocí en mi entorno. Mi padre tenía una imprenta en la que se hacía un periódico local, The Hanlow Citizen. Y a mi madre, que era fotógrafa, le gustaban mucho las antigüedades. 

-Su Feria es la del libro...

-Pero la del libro antiguo, no la de mayo. Antes iba a Madrid, pero con la crisis dejé de ir.

-¿Cuál es el libro que más ha vendido?

-Un catálogo de Richard Ford de una exposición de Cajasol cuando era el Monte. 

-Su Manual para viajeros por Andalucía y lectores en casa se convirtió en un clásico...

-Dice cosas bastante duras. De hecho, era conocido como el viajero impertinente. Ian Robertson titula Los curiosos impertinentes el libro que hizo sobre viajeros ingleses por España. José Alberich, en su libro Del Támesis al Guadalquivir, escribe contra la visión de Richard Ford.

-¿Usted es romántico o impertinente?

-Un poco romántico, aunque  esas vistas antiguas, tan bonitas, corresponden a una realidad en la que la vida era muy dura. Yo prefiero la actual, sin duda. Por eso Blanco White arremete contra pintores como David Roberts o John f. Lewis, que maquillan esa realidad.

-En su tienda de grabados y mapas antiguos estuvo el bar de Isidro, futbolista del Betis, del Madrid (y del Sabadell) y cuñado de Lola Flores. ¿Sus credenciales balompédicas? 

-De niño era del Manchester United, pero no me gusta la influencia del dinero sobre el fútbol y me hice de un equipo más modesto, el Ipswich Town, al que entrenó Bobby Robson. Por influencia de mi familia, soy bético y próximo a la Hermandad de la O.

-¿En su familia abundan los viajeros románticos?

-Mis dos hermanas se fueron a Australia. Una de ellas, Julia, falleció. Sarah trabaja en Melbourne dedicada a la moda.

-¿Tiene aficiones de inglés?

-Me gusta leer y hacer senderismo. Soy de campo y trabajé en la agricultura. Con el trigo, la cebada y la colza, que tiene aquí muy mala reputación. Pero no tenía tierras, trabajaba para otra gente y no le veía futuro. Me fui a la Universidad a hacer una cosa que se llama Estudios Europeos.

-¿No le tienta Australia?

-He ido varias veces. Pero estoy a gusto en Sevilla. Me tratan muy bien. La gente es muy simpática conmigo. Ya es mi ciudad.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios