El Macarena perfecciona una terapia frente a la tuberculosis

  • Un estudio reconocido por la sociedad científica permitirá prolongar la vida útil de una fórmula magistral para los niños

Un equipo de Farmacia Hospitalaria del Macarena ha perfeccionado un tratamiento frente a la tuberculosis. Este trabajo ha sido recientemente reconocido en los Premios de la Sociedad Española de Farmacia Hospitalaria (SEFH)-Vifor Pharma de calidad de los servicios de farmacia y seguridad en el uso de los medicamentos. La investigación constata que el tratamiento analizado (isoniazida) puede conservarse durante noventa días en refrigeración, prolongando la vida útil del fármaco.

"Este tratamiento, hasta la fecha, tenía 30 días como fecha de caducidad, pero hemos demostrado en el estudio que puede conservarse durante 90 días en el frigorífico, por razones de seguridad", explica Vicente Merino, farmacéutico e investigador principal. Esta conclusión permitirá a las áreas hospitalarias de Farmacia optimizar los recursos y evitará desplazamientos de los pacientes.

El Macarena prepara 5.000 fórmulas magistrales al año; la mayoría para niños

El servicio de Farmacia del Macarena prepara, al año, en torno a 5.000 fórmulas magistrales (fundamentalmente intravenosas, orales y dermatológicas), entre las que se encuentra las formulaciones del estudio premiado, que están destinadas a niños afectados por tuberculosis. Los preparados farmacéuticos más habituales están dirigidos a pacientes pediátricos que padecen afecciones cardíacas y dermatológicas.

"Las fórmulas magistrales son tratamientos personalizados. En el caso de los niños, en general, la industria farmacéutica no desarrolla fármacos adaptados a la edad pediátrica, especialmente en lo que se refiere a las dosis", explica Merino. Ante este vacío en los tratamientos para los niños, "entran en juego las fórmulas magistrales elaboradas en farmacias, que son medicamentos preparados de manera personalizada", añade el especialista.

Para desarrollar esta investigación el equipo de Merino ha realizado análisis fisioquímicos y microbiológicos del fármaco durante 90 días. "Hemos comprobado que durante este periodo el fármaco en condiciones de refrigeración ni se deteriora ni se degrada, y tampoco se contamina, de modo que se preserva la calidad intacta a lo largo de este periodo de tiempo", añade el investigador principal.

El equipo de Farmacia ha sometido las formulaciones estudiadas a alta temperatura (40 grados), a temperatura ambiente (25 grados) y refrigeración (entre 2 y 8 grados). "Hemos comprobado además que el fármaco se preserva de manera más favorables bajo una temperatura de entre de entre 2 y 8 grados", añade el especialista. Las temperaturas superiores para este medicamento son consideradas de riesgo, ya que pueden aumentar el riesgo de aparición de impurezas nocivas. La investigación ha sido financiada por la Sociedad Española de Farmacia Hospitalaria y ha contado con la colaboración de profesionales de los hospitales Gregorio Marañón de Madrid; el Complejo Hospitalario de Pontevedra; Puerta del Hierro de Madrid; y del Servicio de Microbiología Clínica del propio Hospital Virgen Macarena.

El equipo de Merino lo integran nueve especialistas: Mercedes Delgado, Rafael López, María del Carmen Dávila, Manuel Camean, Sagrario Pernía, Miquel Villaronga, Belén Rodríguez y Francisco José Falcón. Los resultados obtenidos por la investigación (Estudio de estabilidad fisioquímica y microbiológica de dos formulaciones orales pediátricas de isoniazida para el tratamiento de la tuberculosis) serán incluidos en el Formulario Nacional, el manual de los farmacéuticos en las boticas y en los hospitales. Asimismo, el equipo tiene previsto su publicación en una revista de impacto internacional de la especialidad.

El fármaco estudiado, isoniazida, forma parte del arsenal terapéutico frente a la tuberculosis para niños y también para adultos que presentan problemas de deglución.

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