El maizal de Majaloba: la última esperanza para hallar a Marta

  • La Policía y el georradar volverán a inspeccionar la zona una vez finalice la cosecha. El informe del geofísico Luis Avial concluye que si los restos están bajo estos terrenos "deberían estar inalterados".

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La última esperanza para encontrar a Marta del Castillo. Después de más de cuatro años de investigación, de siete declaraciones distintas del asesino confeso, y de seis controvertidas sentencias judiciales que sólo han hallado dos culpables (Miguel Carcaño y Javier García Marín, el Cuco, este último sólo como encubridor), las posibilidades de recuperar el cuerpo de la joven asesinada pasan por el maizal de la finca Majaloba. Allí, la Policía buscará sus restos próximamente -una vez termine la cosecha del maíz- en dos fosas y tres zanjas que fueron detectadas durante los trabajos realizados en julio pasado con un georradar y una cámara termográfica instalada en un helicóptero de la Policía.

El geofísico Luis Avial realizó una prueba en el maizal para comprobar la composición geomorfológica del mismo. De esta prueba, aunque no es definitivo porque el carro que porta el georradar pasó sobre los surcos y el terreno estaba empapado en agua, el experto sí que ha determinado que los trabajos agrícolas con maquinaria pesada sólo afectan hasta la cota -0,40 metros como máximo, por lo que concluye que "de existir restos humanos bajo el maizal, deberían estar inalterados", detalla el informe entregado a la Policía Nacional y al que ha tenido acceso este periódico.

A esta posibilidad se aferran tanto la Policía como la familia de Marta, pero dado el tiempo transcurrido desde el asesinato el cuerpo, si llegó a estar en esta finca, podría incluso haber sido retirado de este lugar y trasladado a otro destino distinto, algo que tampoco descartan los familiares.

El análisis termográfico realizado con la técnica de la fotografía aérea infrarroja (TIR), según especifica el informe, detectó hasta tres trincheras o zanjas en la zona del maizal de la finca Majaloba. Una de ellas, ubicada a unos 17 o 18 metros del arcén de la carretera A-8002, atraviesa todo el maizal. La segunda, desde la torreta de luz hasta la anterior, tiene una longitud de unos 15 metros; y la tercera, paralela a la carretera, ocupa entre 18-20 metros.

El informe, de 64 folios y que incluye las fotografías aéreas y los análisis realizados con el georradar, detecta otra anomalía de escaso tamaño en el terreno, ubicada entre las dos torretas eléctricas, detalla el informe del geofísico Luis Avial.

En las conclusiones generales, el experto especifica que "tanto la fotografía aérea infrarroja como la termografía son concluyentes en la detección de anomalías termobaricas asociables a la existencia de trincheras y/o zanjas bajo el maizal, y de varias anomalías individuales en esa zona -en el área izquierda del maizal-, pero precisan verificación mediante georradar debido a que durante la toma de datos el suelo se encontraba encharcado".

En el resto de áreas de la finca Majaloba donde se desarrollaron los trabajos, el georradar no ha detectado "ninguna anomalía claramente asociable a la existencia de restos humanos", por lo que descarta "al 95%" la existencia de ningún enterramiento clandestino en la zona prospectada, excluyendo el maizal y la zona de arbustos. En esos puntos sólo se han apreciado alteraciones relacionadas con la manipulación mecánica o manual del subsuelo o la existencia de materiales de relleno exógenos a los geológicos o de escombros, e incluso una plancha metálica de escasas dimensiones.

En los trabajos, también se realizaron pruebas en el terreno con cal viva y sosa cáustica, introduciendo 15 y 8 kilos, respectivamente, de cada sustancia a una profundidad de un metro para detectar la respuesta dieléctrica a la onda del radar, dado que el asesino confeso, Miguel Carcaño, aseguró en su última declaración que tras enterrar a Marta cubrieron el cuerpo con cal viva. Las pruebas concluyeron que el georradar detectó y posicionó "con claridad" esta sustancia en las catas efectuadas.

La búsqueda en la finca Majaloba se desarrollo después de una exhaustiva investigación realizada por el Grupo de Menores (Grume) de la Policía Nacional desde hace más de un año y una vez que Miguel Carcaño no supo situar con exactitud el punto en el que supuestamente entre él y su hermano Javier Delgado enterraron a Marta, lo que llevó al juez a tomarle declaración a este último como imputado y archivar acto seguido la investigación al no otorgar ninguna credibilidad a la nueva versión de Carcaño y calificar de "inverosímil y fantasiosa" esta séptima declaración, en la que Carcaño acusa directamente a su hermano de haber asesinado a Marta propinándole un golpe con la culata de una pistola.

En el curso de esta investigación, la Policía Nacional ha llegado a excarcelar a Miguel Carcaño hasta en cuatro ocasiones de la prisión de Morón de la Frontera y también ha realizado una reconstrucción del recorrido que supuestamente habrían hecho la noche del 24 de enero de 2009 para trasladar el cuerpo desde el piso de León XIII hasta la finca de Majaloba. Carcaño ha alegado que ahora está diciendo la verdad y ha asegurado que no podía precisar el lugar exacto donde arrojaron el cadáver porque sólo prestaba atención a las luces del vehículo que conducía supuestamente su hermano, mientras él iba detrás en su ciclomotor.

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