Patrimonio

Nuevas investigaciones arqueológicas en el Patio de Banderas

  • El Ayuntamiento ha contratado los nuevos trabajos a la empresa 'Trifora S.C.'. El enclave conserva ruinas romanas, paleocristianas e islámicas

El Patronato del Real Alcázar y de la Casa Consistorial de Sevilla ha adjudicado a la empresa Trifora S.C., por 72.418 euros, un contrato relativo a las "investigaciones histórico arqueológicas, registros y trabajos de difusión" de las excavaciones promovidas en el Patio de Banderas, donde descansan unas ruinas romanas, paleocristianas e islámicas y donde fue descubierto el más antiguo vestigio de la ocupación humana de lo que actualmente es la ciudad hispalense. En este enclave, como es sabido, el Consistorio proyecta una cripta arqueológica que guarde el conjunto de ruinas. 

La adjudicación de este contrato responde a un procedimiento negociado sin publicidad, según un documento firmado el 12 de abril por el jefe de sección del Real Alcázar, José Rodríguez Cejudo. El pasado mes de enero, el Patronato del Real Alcázar formalizaba ya la contratación del arquitecto Francisco Reina Fernández-Trujillo para la redacción del proyecto básico y de ejecución de la mencionada cripta arqueológica. 

Sobre la sociedad cooperativa Trifora hay que señalar que ya el pasado mes de julio de 2012, fue contratada por el Patronato del Real Alcázar para la organización y el estudio de materiales relativo a la instalación de esta cripta. El conjunto del proyecto, valorado en unos 3,5 millones de euros, contempla la instalación de esta cripta arqueológica en el Patio de Banderas, en los aledaños de los Reales Alcázares, así como la transformación de la casa número 15 de esta plaza pública en un centro de interpretación y la excavación de un túnel que conecte esta antigua vivienda con la propia cripta. 

Continuando con las catas arqueológicas antaño realizadas por Manuel Bendala Galán y la investigación impulsada en 1999, las excavaciones arqueológicas promovidas en los últimos tiempos en el Patio de Banderas propiciaron la identificación del más antiguo vestigio de ocupación humana de la ciudad hispalense. Se trataba de fosas y un fondo de cabaña con restos de lo que pudiera haber sido una cocina utilizada allá por el siglo IX antes de Cristo.

De la Hispalis romana a la antigua medina musulmana

Los arqueólogos descubrieron también restos de muros correspondientes a un antiguo edificio de la Hispalis romana. Se trataría de un edificio datado en el siglo I antes de Cristo, del periodo republicano, y de gran tamaño dada la envergadura de sus sillares. Según Miguel Ángel Tabales, arqueólogo director del Real Alcázar, estos vestigios arquitectónicos podrían haber correspondido a un almacén quizá relacionado con el puerto de la antigua ciudad romana.  

Siguiendo la secuencia cronológica, los investigadores descubrieron además restos arquitectónicos datados en el siglo V después de Cristo y relativos a un edificio religioso perteneciente a la cultura paleo cristiana, así como vestigios de otro edificio levantado en torno al siglo VII sobre este último y también asociado al culto cristiano. Las ruinas más recientes halladas en el yacimiento, según Tabales, corresponderían al viario público y los alzados de un barrio de la antigua medina islámica, restos datados estos últimos en el siglo XI después de Cristo. 

El enclave, de cualquier modo, se ha convertido en una nueva apuesta por el patrimonio histórico y, en ese sentido, el proyecto promovido por el Ayuntamiento hispalense apunta a la creación de un espacio en el que los visitantes puedan acercarse a estos vestigios arqueológicos que muestran la evolución de las diferentes civilizaciones en el asentamiento humano que actualmente es Sevilla.  

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